Francisco Iglesias Carreño: «Del ayer al hoy con la CE ́1978»

Francisco Iglesias Carreño: "Del ayer al hoy con la CE ́1978"

Acontece ahora que, con el manejo que hacemos de la CE ́1978, de tanto ir con ella “de acá para allá”, en situaciones verbales, a veces rodeadas de gran ampulosidad, nos olvidamos de algo que entendemos de siempre es, ¡ y también lo era desde su inicial tiempo vigencial !, primordialmente apriorístico e imprescindible necesario ( llevándolo a efecto siempre en todo, momento, lugar y ocasión), ello no es otro asunto que:¡aplicarla!.

El no aplicar exhaustivamente la CE ́1978, implica la existencia de una significación latente, pudiera ser que incluso perceptible, sobre la vuelta progresiva a los “tics preconstitucionales” tanto mediatos como no tan mediatos.

En tal proceso social actuante estamos metidos, que nos vienen situaciones para atisbar los comportamientos analíticos de nuestro derredor. Veamos:

{1} Algunas ideas que ya hemos expuesto con anterioridad sobre la CE ́1978, ya hace mucho tiempo, después vuelven, cual amables golondrinas, en una especie de reciclado y/o revival de retorno mental, haciéndolo por otros caminos, a veces insospechados y otros previsibles, y es que, en esto del manejo práctico de la red, en las autopistas de la información, todos los días y a cada momento, se aprende o se aprecia algo nuevo.

{2} La situación estriba en si verdadera y rectamente queremos asignarle a la CE ́1978 -.- respaldada mayoritariamente en referéndum-.-, el peso efectivo que debiera tener y que, en nuestro criterio y por aquello del momento constituyente del 6-12-1978, es el que le dio, siente como siente y si gusta o no, nada más, y también nada menos, que: “la libre expresión de la voluntad soberana de la Nación Española”.

{3} La CE ́1978, con su extenso articulado, puede aguantar muchas cosas en sí misma, menos los pos-inventos “ad hoc” y alguna que otra “sui generis” elucubración que, a posteriori de su entrada en vigencia, se le quiera adjuntar en yuxtaposición, cual rémora alimentaria, para enjuague de imprevistos zascandiles y/o trueque ocasional político, de todo pudiera haber, con viandantes de gaseosa imaginación…

{4} Tenemos a fecha del 6-12-978 en la España Nación, y ello es muy relevante, una situación arquetipo ambiental integral (social, cultural, antropológica, etc.), a la que el propio texto constitucional, en su especificada literalidad significada, lleva de forma directa y precisa a los estadios umbrales obligatorios de: protección, amparo y reconocimiento, e incluso hasta el cumplimiento.
{5} El papel cívico de los ciudadanos españoles asignado en la CE ̈1978, hace que sus acciones constitucionales no estén asidas a: 1o) la pasividad pública, 2o) la paternología política y 3o) la desafección social, que, en todo caso, serían siempre incongruentes e inconmensurables con el establecimiento y puesta en vigor de un Estado de Derecho, y con los propios valores democráticos y esencias convivenciales.

{6} Hemos insistido, y somos leoneses, en el teselado armónico de todo el espacio territorial regional constitucional, con sus quince regiones constitucionales (solo y únicamente podemos ser del 6-12-1978), como equilibrante de la equipotencialidad interregional asido umbilicalmente a la España Nación, y con ello, y por ello, a sus proyectos ejecutivos integrales (sociales, culturales, económicos, antropológicos y políticos).

{7} Las sociedades regionales contienen, en sí y por sí mismas, una alta responsabilidad constitucional, orlada por su incidencia directa hacia las conformaciones cívicas, enteramente libres (tanto singular como grupalmente) de los conciudadanos, en aras de su interacción cotidiana, desde su propio y respectivo albedrio y en acción agregada de su ancestro cultural heredado.

Viene pues ahora aquí, y a todos los demócratas, por ende constitucionalistas, el que sigamos con la CE ́1978 en la mano como en aquel instante insustituible del 6-12-1978, o hagamos caso omiso de ella, esperando el crujir hispánico, ubicado ahora tras la línea del horizonte, por hacer, a toda costa, un revival de añejas y olvidadas políticas con formulaciones/situaciones/comportamientos periclitados.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído