Luis Quiles: «La ingobernabilidad al final del túnel»

Luis Quiles: "La ingobernabilidad al final del túnel"

&lt;<La historia de la liberación ha quedado atrás; comienza la historia de la libertad>> Marcel Gauchet.

El resultado nada esperanzador de las elecciones del pasado domingo evidencian una sociedad realmente polarizada en dos claros ejes ideológicos. Por un lado el denominado bloque de la izquierda con Podemos, PSOE, Bildu, Más País (aunque con esos resultados más bien deberían llamarse menos país…)ERC y demás siglas izquierdistas y por otro, el conocido bloque de la derecha con Partido Popular, Ciudadanos y VOX.

Para empezar este artículo yo voy a cambiar el planteamiento de estos dos bloques y los voy a reorganizar en tres. Los nacionalistas, los constitucionalistas y los añadidos (no se me ocurría nombre mejor).

Y ¿por qué esta reorganización? Porque es como creo que deberíamos conocer a estos bloques, por su principal causa ideológica y política.

El bloque nacionalista lo conforman: VOX, ERC, EH BILDU, JXCAT, PNV, CCA, BNG y PRC.

El constitucionalista: Partido Popular, PSOE y Ciudadanos.

Y los añadidos: Más País, Podemos y sus confluencias, CUP y Teruel Existe.

Me va a llover por todos lados por meter en el mismo bloque a VOX y a los amigos de los pacifistas de ETA, pero eso da para otro artículo.

Bien, una vez ya hemos reorganizado los bloques vamos a centrarnos en ellos.

El bloque nacionalista es el que más atención requiere porque es el que mayor cifra de voto joven tiene y eso en vez de provocarme alegría por la participación en política de las nuevas generaciones, me preocupa por la manera en la que estas nuevas generaciones tienen de ver la política y sobre todo, su país. Ninguno de ese bloque es capaz de ver más allá de ellos mismos; PNV y BILDU son incapaces de mirar más allá de País Vasco, JXCAT y ERC más allá de Cataluña y VOX más allá de la reconquista. BNG y PRC pues eso…

No niego que VOX quiera dar estabilidad a España, pero no me los imagino absteniéndose para favorecer la creación de un gobierno y no ir a terceras, pero el resto, ninguno tiene intención de dar estabilidad al país. Unos de hecho lo demuestran llamando al caos en las calles de Barcelona. Un bloque que ha ido creciendo con cada jornada electoral y que evidencia la deriva de la sociedad española a unas ideas nacionalistas completamente excluyentes, que rompen con los principios que cimentan nuestra democracia y que además juegan al euroescepticismo y las bases de la UE gracias a la cual disfrutamos de muchas infraestructuras impensables si nuestra entrada en la comunidad europea no se hubiera producido. Ir contra Europa es ir contra España y viceversa.
Somos una sociedad plural desde tiempos inmemoriales y una de las democracias más solventes del mundo y ningún nacionalismo ni populismo debería tener cabida en nuestro congreso. Desafortunadamente, no es así, están en las cortes y los causantes somos nosotros mismos. Ahora tocará poco a poco reconducir ese voto.

El bloque constitucionalista queda, a mi parecer, debilitado por la caída de Ciudadanos. ¿Por qué? Porque si Ciudadanos hubiese mantenido un resultado más o menos aceptable, ese tridente moderado podría haber contenido al nacionalismo y al populismo un poco más, quizá una legislatura más, pero este domingo hemos visto que está desatado y que va a ser complicado frenarlo si no hay una unión y empiezan a dejar sus egos a un lado. Lo más razonable sería una coalición PSOE-PP pero es un trabajo profundo que requiere de una renuncia del PSOE a su rumbo de los últimos meses de concesiones a otros nacionalistas como pactar un gobierno con Bildu en Navarra, cosa que a mí me parece aberrante y que los desacredita completamente en cualquier maniobra anti-nacionalista. El Partido Popular, por su parte debería de hacer de la lucha contra todo tipo de nacionalismo una causa principal en sus estrategias y más teniendo en cuenta que los escaños que ha perdido ciudadanos, no han pasado por ellos y se han ido derechos a VOX, cosa curiosa también después de que a Rivera lo intentasen lapidar por su giro a la derecha. En fin, no dejo de sorprenderme con cómo se inclina un voto en tan poco tiempo a algo tan absolutamente lejano en los planteamientos de la mayoría de los votantes que ciudadanos tuvo.

Y llegamos al bloque de añadidos, y es que no sabemos cómo han llegado ahí, que quieren (excepto la CUP, que todos sabemos que quieren el caos)y a que van a apoyar. Debo decir que en este bloque he incluido a Teruel Existe pero me parece una causa muy noble en política alzar la voz por los que están siendo cada vez más silenciados y olvidados en la inmensidad de nuestra geografía. Vaya, parece que esa debería ser la razón de hacer todo tipo de política. Y está Podemos, que quiere ministerios y convertir España en una sucursal comunista. Lo de siempre, más extremismos…

No me centro en PODEMOS porque se han escrito ríos de tinta y todos sabemos lo que representa un partido comunista que aún apoya a verdaderos dictadores.

Conclusión: El nacionalismo ha venido para quedarse, no se puede ser connivente con él, ni con el populismo y hay que empezar a trabajar para que el voto joven se llene de sensatez y vuelva a la senda de la moderación abandonando todo tipo de nacionalismo, porque aunque quiero creer que lo saben, disfrutan de una vida cómoda y segura gracias a la pluralidad y al globalismo. El nacionalismo aísla y no deja crecer.

El nacionalismo no es patriotismo, es lo contrario a construir un país.

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