Manuel del Rosal: » Aborto: Europa en guerra, 45 millones de muertos»

Aborto

Me parece tan claro como el día que el aborto es un crimen” Mahatma Gandhi

“¿Se han dado cuenta de que todos los que están a favor del aborto, ya han nacido? ¿Es curioso?, ¿verdad? Eso se debe a que sus madres tuvieron la generosidad y la valentía de traer a la vida al ser que tenían en su vientre; el mismo que ahora se desgañita defendiendo el aborto y abortando.

Europa está en guerra. Es una guerra cruel, injusta, demencial, fría, calculada; es una guerra de exterminio en la que los inocentes mueren sin la más mínima opción de defenderse.

El Instituto de Política Familiar presentó en el año 2009 el documento “Evolución de la Familia en Europa”. Este documento dice entre otras cosas las siguientes. “La primera causa de mortalidad en Europa es el aborto junto al cáncer”. “Desde 1990 hasta 2009 en Europa se han producido 28 millones de abortos” “Cada hora abortan en Europa 141 mujeres, de las cuales 21 son adolescentes”. Si la tendencia se ha mantenido a lo largo de los años hasta este de 2019, tendremos que, en Europa, desde 1990 hasta 2019 se han producido unos ¡¡45 millones de abortos sin contar los clandestinos!! Datos del año 2011 según el diario La Razón: cada día se producen en España 324 abortos, es decir, uno cada 4 minutos, sin incluir los clandestinos Y según el Guttmacher Institud, entre los años 2010 – 2014 se produjeron en el mundo ¡56 millones de abortos! Cifra que, naturalmente no incluye a los clandestinos. Para que se hagan una idea de la magnitud de la cifra, en la segunda guerra mundial se produjeron alrededor de 50 millones de muertos…pero estos tuvieron ocasión de defenderse. ¿Qué es el aborto? ¿Una guerra de exterminio?

Ha habido guerras con muchísimos menos muertos que los millones provocados por el aborto que han sido denunciadas por todos; sin embargo, esta guerra de exterminio no solo no se condena, sino que se alienta y justifica desde organismos, gobiernos y Estados en nombre de la libertad y derechos de la mujer, olvidando al ser humano que se desarrolla dentro del vientre de la misma al que se le roba el derecho inalienable a la vida, antes de nacer. Los 50 millones de muertos de la segunda guerra mundial, pudieron defenderse haciendo frente a la agresión, los muertos inocentes que son condenados y eliminados antes de nacer a la vida no tuvieron ni tienen opción, ni ninguna posibilidad de defensa.

Esta guerra de exterminio, cruel e injusta como todas las guerras, es también la más egoísta de todas las guerras, porque se eliminan a inocentes antes de venir a la vida. Esta guerra se desarrolla en el mundo en general y en Europa en particular, porque Europa es un lugar etiquetado como ejemplo de paz, prosperidad, progreso, justicia y libertad. Guerras ha habido de religión, de conquista, imperialistas, de venganza, siendo todas ellas injustificables, pero esta guerra de exterminio de inocentes es la más odiosa porque en ella se persigue eliminar a quien todavía no ha nacido, a quien ha sido condenado antes de nacer, a inocentes que tan solo esperan, en el acogedor claustro del vientre de la madre, el momento en que nacerán y desde ese mismo momento tendrán ante si toda una vida, todo un futuro que les serán arrancados de raíz por el egoísmo de quienes viven porque sus madres tuvieron la generosidad, el valor y la valentía de que nacieran y aceptaron la responsabilidad que conlleva tener un hijo. Cincuenta y seis millones de inocentes han sido exterminados entre 2010 y 2014 por los más sofisticados medios, desde el aborto por succión, hasta el aborto por inyecciones químicas, pasando por el aborto que utiliza tenazas para destruir poco a poco al indefenso ser que se retuerce de dolor, abre su boquita y emite el más espeluznante grito silencioso que resuena en las paredes del vientre de esa madre que le ha condenado antes de nacer y en las paredes del mismo Universo. Moléstense, busquen en Internet y vean el video “Grito silencioso”. Si no se conmueven e incluso lloran, es que el “progreso” de esta sociedad les ha convertido el corazón en una piedra más dura que las mismas piedras. ¡Que digo! Las piedras tienen más sensibilidad que muchas personas endurecidas por el egoísmo y el “progreso”

El aborto es la guerra silenciosa más cobarde, más hipócrita, más egoísta de las guerras porque se justifica con los eufemismos del “progreso” y “la libertad de la mujer” aupados por la manipulación informativa que oculta intencionadamente la evidencia de que a quien se asesina es a un ser vivo, vivo desde el mismo momento de su concepción, vivo y diferente a cualquier otro ser. Cuarenta y cinco millones de asesinatos se han cometido en Europa entre los años 1999 y 2019 con el beneplácito de una sociedad egoísta y hedonista ausente de la más mínima sensibilidad hacia quien llama a la vida desde el vientre de su madre.

Termino con unas palabras de Teresa de Calcuta: “Si una madre puede matar a su propio hijo en su propio cuerpo ¡qué razón hay para que no nos matemos unos a otros!”

En el próximo artículo explicaré como funcionan los diverso métodos para realizar un aborto.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído