Rafael López Charques: «Sigue el baile»

Rafael López Charques: "Sigue el baile"

Suponemos que a muchos de ustedes les sonará la canción “Siga el baile”, melodía rioplatense mezcla de candombe y tango, aquella que la inician estas dos estrofas “Siga el baile, siga el baile de la tierra en que nací”.

Nos hemos acordado ahora de la misma, porque su nombre indica lo que pasa en nuestro país, sigue el baile político, que nos conducirá al desastre o a nuevas elecciones, y en contra del dicho, dudamos mucho que a la tercera fuese la vencida. Creemos sinceramente, y nos gustaría equivocarnos, que mientras sigan con sus planteamientos actuales la mayor parte de los partidos, y sus cabecillas buscando sillones, la situación no tendrá solución.

Es posible que se llegue a formar un gobierno, pero no nos engañemos, en verdad no será tal, sino varios gobiernos que se reunirán unos determinados días, cada uno con sus intereses particulares. En consecuencia, estabilidad nula y permanencia milagrosa. Será un continuo dame esto a cambio de aquello.

Los políticos a que nos referimos contentos, “siga el baile, siga el baile con ardiente frenesí”, que la gente no se entere del verdadero trasfondo y así podrán prometernos “te llevaré en las alas de mi loca fantasía”, a un país mucho mejor. Claro que algunos opinamos que “del dicho al hecho va un trecho”.

La tostada estaba preparada de antemano. En primer lugar el interino mandó al Jefe del Estado fuera del país, a unos actos que no venían a cuento; a muchas personas les extrañó, como se puede comprobar en la prensa, pero tenía un claro propósito, quitarlo de en medio para así tener más libertad de actuación. Efectivamente, no le ha faltado el tiempo para anunciar un pacto de gobierno, del que él sería presidente, demostrando desconocer o, lo que es más grave en este caso, saltándose el artículo noventa y nueve de la Constitución que establece que celebradas unas elecciones el Jefe del Estado iniciará realizará una ronda de conversaciones con los representantes de los partidos que obtuvieran representación parlamentaria y propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno.

Para que el baile tenga más emoción, ha elegido como principal compañero de viaje, a un partido sobre el que no se cansó de emitir las peores opiniones en los últimos meses, incluso sobre sus dirigentes. Que lo hiciese otra persona extrañaría, que lo haga el “doctor cum fraude” es lógico, pues su egocentrismo lo lleva a eso y mucho más, pues ante todo es figurar.

Como era de esperar ya le han salido los palmeros. Celebrando el posible gobierno que pueda formarse unos afirman “donde hay propiedad privada hay corrupción”, olvidando que en los regímenes totalitarios izquierdistas, sin propiedad privada, la corrupción del Estado está presente asfixiando en todos los ámbitos. Otros opinan que el pacto “ya forma parte de la historia contemporánea y futuros libros de texto”, lo que nos hace pensar en que no saben lo que es la historia y que en su vida han leído un libero de texto, pero si muchos manuales de adulación y peloteo.

Como en todos los sitios hay personas decentes y sensatas, ha habido socialistas de
prestigio que han opinado “Sánchez ha metido a España en un lío y no quiere pagar el coste: irse”, “Podemos no es un socio fiable”, no puede ser que “primero se repartan los cargos y luego hablen de programas”.

¿Cómo y cuándo acabará el baile? Esas son las dos preguntas a las que nos gustaría tener respuesta cuanto antes. Estamos cansados de ser meros espectadores de representaciones teatrales, derivadas de delirios de grandeza de uno y ansias de poder de otros. Creemos que nos merecemos un mínimo de respeto, si es que los actores tienen un mínimo de decencia.

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