Rafael López Charques: «No es si»

Rafael López Charques: "No es si"

No hace mucho tiempo un político de nuestro país, se cansó de decirle a otro, con aire triunfal por cierto, “no es no”, “¿no entiende usted lo que es no?”

Lo lógico es que se aplicase ese razonamiento a sí mismo, pero parece que cuando se trata de él, la memoria le falla, o bien ha evolucionado y ha cambiado la manera de pensar, adecuadamente a lo que le interesa.

Nos referimos, como habrán podido entender al “cum fraude”, que cambia de opinión según las circunstancias, para él todo “depende”. ¿Depende de que?, sencillamente de lo que le conviene a título personal, no de partido ni mucho menos de España.

El colchón que le compramos al llegar a La Moncloa debe ser ideal para descansar cómodamente, pues el país esta patas arriba por su culpa, y él tan risueño, solo hay que verlo sonreír cuando aparece en la tele.

Hasta hace poco tiempo era una “no” a posible pacto con herederos de terroristas e independentistas. Ahora es un “si” a una alianza con los mismos. Mejor dicho no es un sí, es una súplica para que los citados le digan si a él.

El interino no ha tenido en cuenta un viejo dicho: “el que juega con fuego termina quemándose”. Refugiado en su ego, se ha creído más listo que los demás, que los podía manipular a todos a su antojo, y la realidad le está demostrando que es el revés, que son los otros, conocedores del único objetivo real que tiene entre ceja y ceja, los que le están manejando a él, sabedores de que acabará arando por donde ellos quieran.

La verdad es que las cosas se le complican en un grado que seguramente no había previsto. De entrada, por un lado va a tener que negociar con un inhabilitado, que lógicamente explotará al máximo su situación, y por otro tiene la problemática planteada por la reciente sentencia del tribunal europeo.

¿Cómo resolverá estos problemas? Es posible que el interino espere solventarlos con la palabrería a que nos tiene acostumbrados; ahora digo blanco, después digo negro y más tarde depende, pues su auto valoración le lleva a considerar que los ciudadanos somos tontos y no nos enteramos de la fiesta.

Si bien el primero de los problemas señalados creemos que intentará solucionarlo según lo expuesto en el párrafo anterior, hacerlo con el segundo le será bastante más difícil. A la mayoría de los ciudadanos que no somos entendidos en leyes, y creemos que muchos de los que lo son, nos parece una intromisión flagrante en nuestra soberanía. Aceptamos la Unión Europea, pero en nuestro país mandamos nosotros. Si nuestras leyes democráticas marcan unas normas, aquí se cumplen; ¿que en otros países tienen otras?, de acuerdo es muy respetable, pero que las cumplan ellos, lo contrario es una claudicación de la soberanía nacional.

Lo que nos hunde a nosotros es en definitiva el hecho de que el interino ha hecho suya la célebre frase de que “París bien vale una misa”, transformándola en “La Moncloa bien vale todo”
¿Cuál va a ser el resultado de todo el lío en que estamos metidos? Es poco menos que imposible de adivinar. Puede que un gobierno batiburrillo cuyo único objetivo real sea permanecer en el poder; quizás un gobierno en el que unos den la cara y los que manden realmente estén en la sombra; tampoco podemos descartar unas nuevas elecciones. Pueden decantarse por lo que más les guste, las probabilidades que tiene de acertar son prácticamente las mismas.

No queremos ser pesimistas, pero una vez más advertimos de la desastrosa situación, las cosas por su nombre, en que se encuentra nuestro país. La responsabilidad, no nos cansaremos de repetirlo, es tan solo de los políticos, que han tomado a España por su cortijo particular.

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