Manuel del Rosal: «¡Viva lo peor! ¡Viva Pedro Sánchez!»

Manuel del Rosal: "¡Viva lo peor! ¡Viva Pedro Sánchez!"

En mis tiempos de juventud me contaron que en un meeting celebrado en Zaragoza en los años treinta por el Frente Popular, un público de lo más variopinto, calentado por las soflamas de los oradores, gritaba hasta desgañitarse enardecida y estentóreamente: ¡Viva el amor libre! ¡Viva la escuela laica! ¡Viva el divorcio! etcétera. Cuando los ánimos se habían calmado, un baturro, rompiendo el silencio momentáneo, exclamó a voz en grito: ¡Viva lo pior!

Desde hace años en España se lanzan vivas a lo peor. No a la libertad, eso es otra cosa, sino a lo peor en la creencia de que lo peor es sinónimo de libertad, progreso y cultura. ¡Viva lo peor! en las relaciones interpersonales, en los asuntos políticos, en el amor, en la educación, en la economía, en la igualdad etc. El ¡Viva lo peor! amparado por las milongas rioplatenses de la tolerancia, la igualdad mal concebida, el amor sin amor, las relaciones a distancia ocultas por los WhatsApp, lo sostenible insostenible, la perversa defensa del clima, el feminismo excluyente, el diálogo impuesto, el consenso humillante etc. etc. domina esta España en la que, unos ciudadanos alienados por la información pervertida, sufren sin resistencia en sus propias carnes lo peligroso de una libertad despojada de toda jerarquía y de todo orden. Una libertad que apuesta por lo peor en la creencia demencial de: “mientras peor mejor”.

¿Y quiénes son los apóstoles de lo peor? Los que sacan pingues beneficios de ello. Los poderosos, los privilegiados, los políticos a su servicio que mueven las cuerdas de las marionetas, sacan un suculento provecho de la alienación de una sociedad asentada en la estupidez de creer que lo peor, lo que separa, lo que dinamita, lo que te permite el libertinaje, lo que conduce al hedonismo, a la falta de valores y principios es lo mejor. Para conseguir esto, para que el ciudadano no sea consciente de la realidad, se le va haciendo ignorante más y más a través de la información pervertida y bastarda. ¿Y qué es lo que hace esta información para conseguir sus fines?: corromper lo bueno, porque lo peor es la corrupción de lo bueno. ¿Y cómo corrompen lo bueno?: haciendo creer a la ciudadanía que vendiendo el honor, la honestidad, la honradez, la gloria, el placer, la sangre, la dignidad, la vida y la muerte e hipotecando groseramente los valores y principios, alcanzará sus apetencias. Es decir, adorando al becerro de lo peor, alcanzaremos lo mejor ¿Se puede ser más estúpido? Y la ciudadanía apuesta por lo peor inducida a ello por quienes le gobiernan que son los hombres de paja de los poderosos. Desgraciadamente jamás como hoy en día nuestra España ha sido gobernada por los peores, los fanáticos, los mediocres, los enfermos mentales cumpliéndose la frase bíblica de “ciegos conduciendo a otros ciegos”.

Entonces: ¿a quién puede extrañar que España vaya a ser gobernada por lo peor de lo peor? ¿A quién puede extrañar que los españoles en general griten como aquel baturro?: ¡Viva lo peor! ¡Viva Pedro Sánchez!

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