Victor Entrialgo De Castro: «El aguijón de Podemos»

Victor Entrialgo De Castro: "El aguijón de Podemos"

Las cosas no siempre son lo que parecen. Pese a lo que determinados gestos pudieran hacernos creer, en las últimas elecciones españolas no ganó Podemos, aunque algún despistao de los que sigue viendo telediarios teleprogramados pudiera pensar lo contrario.

Tras el alunizaje en el Gobierno de España, Pablo Iglesias y su tribu se han hecho Pri Pri.

Se han institucionalizado, han renunciado a la Revolución y se han hecho casta. Iglesias ha vendido a los suyos para asegurarse el futuro y llorar como Boabdil lo que con votos no pudo lograr.

Como hiciera Garzón antes con Izquierda Unida, Iglesias y Montero han clavado su aguijón en el Gobierno lo que significa su sentencia de muerte política.

Podemos desaparecerá, como desapareció mi abuela. Pero con bastante menos dignidad y con menos cariño.

Pedro Sanchez el traidor también lo hará, le doy seis meses, pero de momento ha fagocitado al coletas que llegó al Parlamento en camiseta y con un zurrón lleno de trampas políticas y formas de nuevo rico.

Hace un año había perdido millón y medio de votos, estaba derrotado y fuera de la política, y ahora el Presidente, que antes no domia pero ahora lo necesitaba, lo ha llevado en UVI móvil a un pabellón anejo de la Moncloa para reanimarle y asistir a su fin, dándole una muerte dulce.

Por una parte está la abeja que clava el aguijón y por otro
el chinche «de los colchones», de la Moncloa, un insecto que se nutre de animales de sangre caliente.

Si en los próximos meses van a meter a vegetar en los edificios públicos a un montón de compis de los que no han hecho la o con un canuto, por lo menos que se traigan el canuto.

Al Coletas y a Cuquín, Cleo Teté , Maripí y al resto de su orden mendicante por España en busca de un cargo señorito por el amor de Dios, Dios se lo pagará, que voy a ir al paro.. les da igual, porque han asegurado su negro futuro y por eso lloran de incredulidad.

Han dejado la revolución para el chófer y la cocinera mientras pisan las alfombras ministeriales como nuevos ricos horteras.

Eso no quiere decir que no vayan a hacer cabriolas y numeritos estos meses, pero las abejas podemitas ya han clavado el aguijón en el Gobierno y ya no hay marcha atrás. Ya se sabe que pasa en esos casos con las abejas cojoneras.

Entre tanto, para Podemos el poder es un juego infantil. Disfrutan pero no saben qué hacer con él.

A partir de ahora y hasta que haga efecto el aguijonazo cogerán los teléfonos para atender a los familiares y a la Peña que hacen cola por un puesto y usar las teles para obligar a pensar como ellos, que jamás han pensado por sí mismos un solo pensamiento Individual, independiente y congruente.

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