EL GOBIERNO DE SÁNCHEZ-IGLESIAS GESTIONA LA PANDEMIA DE ACUERDO A SUS NECESIDADES PARA INSTAURAR SU DICTADURA COMUNISTA

¿Apoyará VOX la vacunación obligatoria o defenderá nuestra libertad individual?

¿Apoyará VOX la vacunación obligatoria o defenderá nuestra libertad individual?

Son muchas las voces que de manera individual se han manifestado contra el confinamiento absoluto –el más restrictivo del mundo—por vulnerar los derechos fundamentales y libertades públicas de los españoles. El partido de Santiago Abascal es el único que le está haciendo oposición al gobierno, al no prestarse a aprobar sus decretos contra los españoles. Ha anunciado incluso que llevará ante el Constitucional el decreto de estado de alarma y sus prórrogas ante el “uso abusivo e inapropiado” que ha hecho el gobierno sobre esta figura, adoptando restricciones propias del estado de excepción. VOX también se ha querellado contra Pedro Sánchez, por “delitos de imprudencia grave con atentado de muerte”. Esto es muy fuerte, pero era Ortega Smith quien aseguraba en una entrevista hace unos días que había múltiples razones para que el Gobierno acabaran con sus huesos en la cárcel. “En un estado de Derecho, donde la justicia fuera totalmente independiente y tuviera los mínimos medios necesarios, acababa en prisión todo el gobierno. […] Las pruebas son contundentes”, fueron sus palabras. Esto nos consuela gratamente, máxime cuando el Partido Popular –aunque a regañadientes y pataleando—continúa pactando las medidas de Sánchez. Pero a VOX tenemos que exigirle algo más en lo tocante a derechos fundamentales, como la vacunación opcional. Ante las noticias que nos llegan, insistentemente, a propósito de la vacuna/panacea contra el Covid-19, que estará dispuesta dentro doce o dieciocho meses, según anuncian,con carácter obligatorio, queremos saber si VOX va  a defender nuestro derecho a no ser vacunados.

NO A LA VACUNACIÓN OBLIGATORIA

Las intenciones de Sánchez de hacernos entrar por el aro y marcarnos como a los rebaños están más que claras. Por eso es tan cansino en sus comparecencias semanales de Aló presidente en las que no deja de lanzar eufemismos tipo “ministerio de la verdad” orweliano, como desescalar, sociedad igualitaria, enfermos asintomáticos, nueva normalidad, nueva realidad, y más bobadas de muñeco de cartón piedra sin nada dentro. Hasta el hombre de hojalata de El Mago de Oz tenía más corazón.

Lo que me parece que aún no sabe ni el PP ni VOX es que el Gobierno de Sánchez está gestionando la pandemia de acuerdo a sus necesidades para instaurar su dictadura comunista. Por ello reblandecen nuestro psiquismo con el “confinamiento estricto”, en lugar de “movilidad  limitada”, que sería lo procedente.  De ahí sus comparecencias continuas y cansinas en medio de programas de gran audiencia. Quiere colar la imagen de salvador de la patria, pero la triste realidad es que a Sánchez la pandemia no le resultó ninguna novedad. Es más, hace ya meses donó a la fundación Bill & Melinda Gates 100 millones de euros de nuestro dinero, para cumplir con uno de los objetivos fijados en una reunión de “goalkeepers” en Nueva York, a la que fue invitado por el magnate el pasado septiembre, que consiste nada menos que en invertir en vacunas. Es un plan diabólico que solo se puede entender empezando la historia por más atrás. Por eso, mientras esperamos ansiosos a que nos diga cuándo podemos salir a estirar un poco las piernas y a que nos vea el sol, Sánchez deja caer expresiones como “gobernanza mundial”, “protección ante las pandemias” o “próxima vacuna”. Esto lo hace cuando tenemos las defensas bajo mínimos por el confinamiento, el miedo y la incertidumbre ante el futuro, y somos mucho más permeables y, por tanto, manipulables. Yo no me pondría una de estar vacunas ni harta de vino. Antes muerta que dejarme inocular Dios sabe qué. Por eso pedimos explicaciones a VOX sobre su posicionamiento sobre la vacuna obligatoria.

Aclaro que quienes defendemos el derecho a no ser vacunados si así lo decidimos no es porque un día nos haya dado la ventolera de declararnos objetores. Lo hacemos con conocimiento de causa, de la misma manera que nos negamos a tomar otra serie de fármacos  o aceptar determinados tratamientos, en virtud de la Ley de Autonomía del Paciente, punto 2.4, del año 2002.

Hay que decir, en primer lugar, que una vacuna debe estar sometida a investigación durante ocho o diez años, o incluso más, durante los cuales se hacen números controles, antes de introducirla en los sistemas de salud. En segundo lugar, existe un sector de la población que, aunque minoritario, cada vez es más numeroso y se opone a la vacunación obligatoria. Uno de los motivos es por considerar –según opinión de los propios expertos—que se está haciendo un abuso excesivo de las vacunas, con el fin de premiar o pagar a determinados emporios farmacéuticos. A estas alturas, a pesar de la falsa filantropía cantada por los medios de comunicación a favor de determinados personajes –curiosamente fabricantes de vacunas y otros fármacos—ya no es novedad para una buena parte de la sociedad, más informada que el común, que estos meganegocios farmacéuticos no solo financian la Organización Mundial de la Salud, sino campañas políticas y otras iniciativas de propaganda. Otra de las causas de oposición a las vacunas es por considerar que no todas son seguras.

Se habla mucho del mercurio como componente de las vacunas, pero aun no conteniendo este elemento, pueden causar efectos secundarios graves. Los estudios sobre la infantil MMR, conocida como triple vírica, la relacionan con el autismo. Sin embargo, ninguna de las vacunas inoculadas a los niños del estudio del doctor Wakefield contenía timerosal y él así lo hizo constar en la investigación. Sobre la VPH, contra el virus del papiloma humano existen varias querellas en todo el mundo por sus efectos secundarios, incluida la muerte de varias adolescentes. También son conocidas las investigaciones sobre la vacuna de la gripe estacional, de la que lo mejor que se puede decir es que no ha hecho descender el número de fallecidos. Pero los médicos tienen prohibido decir esto. Asimismo, merece consideración especial la decisión del Gobierno italiano de salirse del programa de vacunación obligatoria, tras regresar sus militares de las campañas de las Naciones Unidas con graves enfermedades, y dictaminar una comisión de investigación que las vacunas contenían 64 tóxicos. ¡Una broma macabra!

Sin embargo, VOX parece desconocer todos estos estudios y propone la vacunación infantil obligatoria. Esto queda patente en las “100 medidas de VOX para España”, que leemos en su web, donde en el apartado de salud, punto 56, dice que las vacunas infantiles tendrán carácter obligatorio. Esto quiere decir que no se respetará la voluntad de los progenitores que, bajo su responsabilidad, rehúsan vacunar a sus hijos. Es un tema sobre el que VOX debería pronunciarse con más claridad, dado que se trata de la libertad individual frente al intervencionismo de Estado.

Al hilo de esto, hace unos días, la prensa andaluza titulaba “La vacuna de la gripe será obligatoria para los grupos de riesgo”, y nos quedamos temblando, dado que ahí no gobierna la izquierda, tan amiga de obligatoriedades. Es cierto que el titular no se sujeta a la verdad, porque la ley aún no fue aprobada. Para ello harán falta los votos de VOX o, en su defecto, de otros partidos. Por tanto, quedamos a la expectativa del pronunciamiento del partido de Abascal. Es una condición importante para seguir prestándole nuestro voto.

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Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

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