Rafael López Charques: «El antes vuelve»

Rafael López Charques: "El antes vuelve"

Las personas que ya tenemos cierta edad, que éramos jóvenes universitarios en las postrimerías del régimen anterior, nunca creímos que pudiésemos llegar en un futuro, a vivir en una situación semejante a aquella.

En nuestros tiempos de estudiantes había que tener cuidado con lo que manifestabas en público, precaución con quien nos pudiese oír. Los medios de información nos servían únicamente, lo que el poder estimaba la verdad que debíamos saber. Era normal que tuviésemos un jeep de los grises en la puerta de la facultad, aunque todo hay que decirlo, a más de uno nos salvaron de una novata nocturna en el campus universitario, pero no por librarnos de la misma, sino por temor a que pudiese degenerar en una algarada de muy distinto signo.

Con la llegada de la democracia creímos que nunca más viviríamos situaciones similares, pero nos equivocamos, por el camino que vamos pronto llegaremos a ellas, puesto que, en una etapa hasta ahora suave, ya estamos viviendo algunas.

Ciertamente el país está en una situación muy difícil, y todos debemos arrimar el hombro para superarla, pero debemos hacerlo honestamente. Sin embrago, si analizamos la actuación del gobierno títere, sacamos la impresión de que, ante todo, está “arrimando el ascua a su sardiana” para lograr su objetivo, que no es otro que mantenerse en el poder, pagando el precio que le marcan los frente populistas y separatistas. ¿Cuál es? Sencillamente encaminar al país a una dictadura frentista.

En una de las televisiones regadas con dinero público alaban unas mascarillas de baja calidad, frente a las muy superiores repartidas por una comunidad (de signo contrario al gobierno), porque estas son incómodas. El mensaje que entendemos es de descerebrados, consiste en que es preferible exponernos a morir cómodamente, que intentar vivir incómodamente.

Como se reparte dinero de todos entre los medios de comunicación leales, claro está, rápidamente los morados han creado un periódico digital privado que ya ha sido denunciado por robar el nombre a otro existente. Si no recordamos mal, el jefe de ese grupo se ha cansado de repetir que “los medios privados atacan a la libertad de expresión” ¿En qué quedamos? Tenemos que entender que como él es puro, santo e inmaculado (perdón por las connotaciones religiosas), su periódico, a pesar de lo que opina de la prensa privada, será un ejemplo de imparcialidad. ¿Quiere que no lo creamos? Demuestra no tener en cuenta que muchos españoles tienen un coeficiente intelectual superior al suyo.

Están prohibidos los actos religiosos al aire libre, pero a los musulmanes se les permiten los rezos en la calle con motivo de su mes sagrado. ¿Tiene miedo de que si aplican la norma por igual les llamen racistas? ¿Buscan sus votos en unas futuras elecciones? ¿Es una manera de atacar algo intrínseco a España?

Dicen que, en algunos sitios, la policía ha identificado a manifestantes contra el gobierno que acuden a las caceroladas con la bandera española. ¿Cierto? No lo sabemos, pero parece que si se ha permitido una concentración a favor de un asesino etarra. Hace poco un simpático progre se sonó los mocos con nuestra bandera, y los traidores catalanes se han cansado de quemarla. No pasó nada.

Últimamente trabajadores de TVE están denunciando la utilización partidista de la misma por el Gobierno. Teníamos entendido que es un servicio público, pagado por todos sin distinción de ideologías, y por lo tanto de todos.

Si alguien ataca algo que me gusta, es un delito de odio; si lo hago yo, es libertad de expresión.

Nos llevan al antes, pero de su signo, disimuladamente por lo de ahora; si no lo remediamos acabaremos en su soñado paraíso frente populista.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído