Anián Berto: «‘Fabián Raymond Picardo se siente satisfecho, pero nuestra ministra de Exteriores Maria Aránzazu debe dimitir.»

Anián Berto: "'Fabián Raymond Picardo se siente satisfecho, pero nuestra ministra de Exteriores Maria Aránzazu debe dimitir."

Lo de Gibraltar viene de largo. A ver, desde 1704, y lo que te rondaré morena. Pero hay quién lo comprende mejor y también quién lo interpreta de aquella manera. La Historia se tergiversa y otros prefieren reconstruirla. Qué esto sí está en candelero, destruir para volver a empezar. Es el caso reciente de la ministra de asuntos Exteriores Maria Aránzazu «Arancha» González Laya, que lo de ‘la memoria histórica’ se le frena en la guerra civil del 36 y llega sólo hasta el 39. No da para más. Ni ella ni su séquito de asesores.

Ahora emplaza a Gibraltar a acercarse más a España cómo si entre Gobiernos soberanos se tratara.

Es descabellado, con poco sentido común y desprecio a los españoles, mantener una reunión oficial con un ministro perteneciente a una Colonia, que no deja de ser un alcalde y colono, para tratar temas relativos a España y Gran Bretaña.

El primer ministro gibraltareño Fabián Raymond Picardo se siente satisfecho, pero nuestra representante de Exteriores debe dimitir, por incompetente y obstruir la oportuna política bilateral sobre las reivindicaciones históricas sobre Gibraltar. Es grave que no comprenda que es un delicado momento diplomático entre ambos países (España y Reino Unido). Ocasión única, a excepción de los primeros años de La Línea que abastecía de mercancía a las tropas británicas en la roca. Se trató de una exclusiva época que Gibraltar dependía de su Campo, y sobre el tema dijo el historiador socialista Francisco Tornay de Cózar; ‘nunca el gobierno español debió permitir que los trabajadores españoles fueran a trabajar a Gibraltar’. El propio republicano francés, Napoleón I Bonaparte exclamó,’ ese Peñón hiere el sentido patrio de los españoles’.

Y es que no se trata de izquierdas ni derechas, cómo intenta despistar la prensa subsidiada y progre inconsciente, sino de los intereses directos de los ciudadanos de su país, que es España. Un atrevimiento que parece más una imprudencia en el transcurso vital de las negociaciones tras el abandono de Gran Bretaña de la Unión Europea (Brexit). Oportunidad excelsa para defender los máximos réditos en defensa de nuestro país y los españoles.

De ninguna manera es momento de hastiar con más recuerdos y acontecimientos históricos sobre los escarceos entre Gibraltar y España, y viceversa. Un vaivén de hechos que siempre está en dependencia de la actitud de las autoridades políticas de España, por qué Gibraltar y Gran Bretaña lo tienen claro y oscilan entre sus propios intereses, por eso dicen ‘ no queremos ser españoles, somos gibraltareños e ingleses’.
Ellos saben hacer del fracaso virtud, mientras este gobierno socialcomunista convierten la eficacia y habilidad política en debilidad y frustración.

Eso sí, la mano de obra española contribuye al progreso, económico y territorial de Gibraltar día tras día. Los ciudadanos de este lado de la verja recurren a la ‘sombra del Peñón’ ya que ningún ministro, de los 23, incluido Sánchez, todavía no se percatan que los llanitos sólo quieren a España para sus escapadas y vacaciones en las villas de Sotogrande (San Roque – Cádiz) y acelerar por las carreteras de la Costa del Sol. Mientras tanto, el Plan de ayuda al Campo de Gibraltar no llega. Qué ese sí que es un plan !!

Esta Comarca, que cuenta con 8 municipios y una población de 266.281 habitantes, frente a los 32.598 ciudadanos de Su Graciosa Majestad, ha sido vilependiada y olvidada a través de los tiempos. Claro, el planteamiento social, económico y político, debe estar equivocado por parte de España. Si ambas poblaciones se encuentran en exacta latitud y sólo cambian las banderas, respondan conmigo donde se fundamenta el alto nivel de vida de Gibraltar ante el desconsiderado número de parados y desdichas continúas de los campogibraltareños. Está claro, seguro el campo no es rentable ni a los políticos españoles les importa un pimiento esta zona gaditana.
El esfuerzo de la ministra y del resto del gobierno es urgente que se emplee para cumplir promesas, desarrollar un plan de empleo, ayudar a la pequeña y mediana empresa, cumplir con los presupuestos prometidos y apoyar el desarrollo definitivo del Campo de Gibraltar.

Es imposible tragar con los argumentos de descargos de ‘Arancha’, que pretende justificar la cita para acordar ‘terminar con el contrabando’ o que los llanitos no permitan ser puerto libre y su economía se hunda. Ministra, no espere que Raymond Picardo le saque la sardina del fuego, siempre la arrima a su ascua. Es España quién necesita solucionar sus problemas. Sin postureos ni falsos intereses personales y partidistas. Aquí ya no creemos nada, que no sea aliviar la economía con urgencia de facto y sin propinas ajenas.

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