«Miguel Delibes, Molledo y demás familia»

"Miguel Delibes, Molledo y demás familia"

En la exposición sobre Miguel Delibes en la Biblioteca Nacional, con motivo del Centenario de su nacimiento, poco hay sobre Molledo, el pueblo cántabro (de soltero santanderino, como sentenció con sorna Camilo José Cela cuando la provincia de Santander, hasta 1982 parte de Castilla la Vieja, se segregó y pasó a llamarse Comunidad Autónoma de Cantabria, dejando sin mar a la histórica región española y perdiendo el apelativo de Puerto de Castilla) del verde Valle de Iguña (1) en el que nació y murió (el mismo día, 6 de agosto y en la misma cama, con 80 años de diferencia) el padre de Miguel, Adolfo Delibes Cortés, catedrático de Derecho en la Comercial de Valladolid, y donde previamente fundó la familia Delibes Cortés su abuelo Fréderic Pierre Delibes Roux, carpintero francés especialista en estructuras de madera que participó en la construcción del ferrocarril Madrid-Santander, en el tramo Alar del Rey-Bárcena de Pie de Concha-Santander. Fue trabajando en este trecho cuando conoció en Molledo a Saturnina Cortés Villegas, con la que se casó en 1864 en San Martín de Quevedo, pedanía de Molledo.

Hasta que la madre de Miguel Delibes Setién Roux Cortés, Maria Setién Cortés, ya viuda en Valladolid, vendió en 1957 la casa familiar de Molledo al matrimonio Orosia García y Antonio Vallejo, ese fue el hogar de vacaciones de Miguel. Ya casado con Ángeles Castro el 23 de abril de 1946, viajaba hasta Molledo la familia Delibes Castro para pasar unos días de los consabidos tres meses de verano. Y lo hacían en un Volkswagen escarabajo azul que Miguel adquirió con una licencia de exportación del Ministerio de Industria y Comercio, como también la obtuvo por esos días mi padre, igualmente periodista, Enrique del Corral Vázquez González García, casado con María del Rosario Diez del Corral Zarandona Cerón Silió, prima de Miguel por línea materna y nacida asimismo en Valladolid.

Y desde Molledo, en los escarabajos, el de mi padre negro, íbamos de vez en cuando a la playa de Suances. Miguel y Ángeles con su prole: Miguel, Ángeles, Germán, Elisa, Juan, Adolfo y Camino, y mis padres, Enrique y María del Rosario (Rosi), con la suya: Jorge, Ramón (Moncho), Cristina, Guillermo, Alfonso y Verónica. Los hijos de sendas ramas nacíamos con poca diferencia: el primero de Miguel y Ángeles, Miguel, el 12 de febrero de 1947 y el de Enrique y Rosi, Jorge, el 5 de diciembre de 1947. Y siguieron alternándose Ángeles, Moncho, Germán, Cristina, Elisa, Guillermo, Juan, Alfonso, Adolfo, Verónica y Camino, que rompió el empate y proclamó ganadores a los Delibes Castro frente a los del Corral Diez del Corral.
Tras la venta de la casa de Molledo, los Delibes Castro alquilaban en verano un chalé en el pinar de Suances, adonde acudían regularmente hasta que Ángeles murió en noviembre de 1974, dejando desolado a Miguel y marcándole profundamente para el resto de su vida.

Siendo novio de Ángeles, Miguel se desplazaba todos los veranos en bicicleta desde Molledo (241 metros de altitud) a Sedano (753 metros), lugar donde Ángeles veraneaba con su familia. Y lo hacía en este medio de transporte y no en otro porque, argumentaba, el dinero que ahorraba para el encuentro con la mujer de su vida solo alcanzaba para el autobús o para la pensión de Sedano. Y prefería sacrificarse en el viaje, subir las hoces de Reinosa y recorrer a pedales el enrevesado trazado de 100 kilómetros entre Molledo y Sedano, para pagarse a cambio la estadía en el pueblo burgalés, ya que, naturalmente, en aquellos años a nadie se le pasaba por la cabeza que se hospedase en casa de la novia. ¡Pecado mortal! Como recuerdo de esos viajes, sus descendientes han creado la ruta ciclista Sedano-Molledo, que hijos y nietos recorren anualmente en julio y termina con una opípara comida que empezó celebrándose en la casa de los Silió Beleña, una de cuyas descendientes, Carmen Velarde, se casó con José Delibes, hermano de Miguel, y que ahora se hace en un restaurante de la zona.

En Molledo, entre 1900 y 1913, se construyeron en El Portalón las tres casas familiares que pertenecieron a parientes de los Delibes Cortés: la de Francisco Zarandona Valentín y Pilar Silió Cortés; la de Joaquín Silió Cortés y Rosario Galán Álvarez Santullano, y la de César Silió Cortés y María Beleña, que se unieron a la de los Delibes Cortes, construida entre1850 y 1860 por Juan Domingo Cortés Díaz-Albano y Fabiana Villegas Sáiz, que heredó Saturnina Cortés Villegas, y a la que levantaron hacia 1870 Eloy Silió Gutiérrez de Celis y Modesta Cortés Villegas. Dos de ellas de estilo inglés porque esta arquitectura se puso de moda en el Valle de Iguña tras edificarse entre 1897 y 1904 el Palacio de los Hornillos, en Las Fraguas, residencia de verano del Duque de Santo Mauro, Mariano Fernández de Henestrosa, jefe de Palacio de Alfonso XIII, y lugar de pernocta del monarca en sus viajes hacia Santander, antes de que se construyera en 1911 el Palacio de la Magdalena, inspirado en Los Hornillos y regalo del Ayuntamiento a los Reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia.

En 2008 y gracias al tesón de la alcaldesa de Molledo Teresa Montero Vicenti, casada con el diputado autonómico y senador del PSOE por Cantabria Guillermo del Corral y Diez del Corral, se ensalzaron los estrechos lazos entre Molledo y Miguel Delibes, como antes se había hecho con Leonardo Torres Quevedo, el prolífico innovador y genio mundial de la mecánica, nacido en Santa Cruz de Iguña, Molledo, el 28 de diciembre de 1852. Teresa Montero y la corporación que presidía entre 2007 y 2011 instalaron una placa en la casa de los Delibes Cortés con la leyenda, escrita por el propio Miguel: “En esta casa vivió en su juventud el escritor Miguel Delibes Setién, cuya novela El camino constituye un entrañable homenaje a las gentes del Valle de Iguña”; se renombró al primer tramo de la calle El Portalón Calle Miguel Delibes; se instauró el Premio de literatura de Relato Corto Miguel Delibes, y se le concedió el título de hijo adoptivo de Molledo. Y en la segunda legislatura de Montero, 2015-2019, se colocó un busto del escritor en una plaza de Molledo a la que se denominó Plaza Miguel Delibes y en cuya peana figura la frase de El camino: El valle… Aquél valle significaba mucho para Daniel, el Mochuelo. Bien mirado significaba todo para él. En el valle había nacido y, en once años, jamás franqueó la cadena de montañas que lo circuían. Ni experimentó la necesidad de hacerlo siquiera”; se instalaron por el término municipal y pedanías cuatro tótems que desarrollan un proyecto turístico y cultural y dan la bienvenida al visitante, recordando la riqueza arquitectónica y festiva del municipio, además de la importancia de dos de sus personajes más ilustres: Torres Quevedo y Delibes Setién; se creó la Ruta literaria El camino, colocando 8 paneles y 11 hitos con código QR en los lugares molledenses que inspiraron la novela, y se fijaron 10 placas que describen a los protagonistas y están en los domicilios donde tienen morada los personajes. Merced a esta decidida acción Molledo respira hoy Miguel Delibes por sus cuatro puntos cardinales. JORGE DEL CORRAL Y DIEZ DEL CORRAL.

(1) “Verde la Montaña verde/Verde el ribazo y el agua/Los castaños verde oscuro/Los prados verde esmeralda/…/Verdes se han vuelto mis ojos de contemplarte, ¡Montaña!” (Ramón Diez del Corral Cerón)

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Jorge del Corral

Hijo, hermano y padre de periodistas, estudió periodismo en la Escuela Oficial de Madrid. Ha trabajado en cabeceras destacadas como ABC y Ya. Fue uno de los fundadores de Antena 3 TV. Miembro fundador de la Asociación de Periodistas Europeos (APE) y del Grupo Crónica, creador de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión (ATV) y fundador de la Unión de Televisiones Comerciales (UTECA). Un histórico de la agencia EFE, donde fue subdirector y corresponsal en Roma.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído