LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

Tic-tac, tic-tac: ¿A qué espera Pedro Sánchez para poner de patitas en la calle a Pablo Iglesias?

"No es que Iglesias sea camaleónico, es que todo en Podemos es mentira"

Tic-tac, tic-tac: ¿A qué espera Pedro Sánchez para poner de patitas en la calle a Pablo Iglesias?
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Es la noticia de la jornada y la que, dicho sea de paso, ha estropeado a Pedro Sánchez su ‘performance’ sobre el plan de recuperación de la economía española.

Este 8 de octubre de 2020 las portadas, editoriales y tribunas de la prensa de papel vienen cargadas con la decisión del juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, de remitir al Tribunal Supremo el ‘caso Dina‘ por las supuestas falsedades testimoniales del hoy vicepresidente srgundo del Gobierno socialcomunista, Pablo Iglesias.

El Mundo tiene claro que el líder de Unidas Podemos solo tiene dos salidas: o dimitir por su propio pie o que sea Pedro Sánchez quien le muestre la puerta para que abandone el Consejo de Ministros:

El cerco judicial se estrecha sobre Pablo Iglesias. El líder populista que se creyó impune e hizo de la política una carrera de contradicciones a la medida de sus intereses partidistas, sin importarle nunca los medios para lograrlos, se olvidó de que aún vivimos en un Estado de derecho. Y de que la obscena pretensión del Gobierno de maniatar a la Justicia tendrá siempre enfrente a abogados, fiscales y jueces independientes que se limiten a hacer bien su trabajo: aplicar la ley, afecte a quien afecte. Es el caso de Manuel García Castellón, instructor en la Audiencia Nacional de la trama Kitchen, que afecta al PP, pero también del caso Dina, pieza separada de la operación Tándem (sobre las actividades de Villarejo) que dio ayer por concluida, no sin antes tomar una decisión que afecta a la estabilidad del Gobierno. En ese sentido, y siguiendo el rasero que aplicó a otros, Iglesias debería dimitir sin esperar a estar formalmente imputado. O ser destituido por Pedro Sánchez.

El editorial de ABC considera que Unidas Podemos se ha revelado como una gran mentira:

No es que Iglesias sea camaleónico, es que todo en Podemos es mentira. El líder de la ejemplaridad pública y la moral intachable, aquel partido que marcaba el listón ético de quién debía dimitir y quién no, siempre condenó preventivamente a dirigentes de la derecha aunque ni siquiera estuviesen imputados. Se les acosaba, se masacraba su prestigio, se les marcaba socialmente, y se les forzaba a dimitir. En cambio, cualquier cargo de la izquierda que resulte imputado o condenado –hay tantos o más que en el PP– no es porque delinca, sino porque nuestra democracia está viciada. El listón de la ejemplaridad lo pusieron ellos. Ahora, lo coherente sería asumirlo sin reírse de los españoles.

El diario La Razón pone el foco en Pedro Sánchez, quien debe dar respuesta a una situación insostenible, tener a todo un vicepresidente segundo acorralado por la Justicia:

El Gobierno no puede cargar ni con un vicepresidente encausado ni con un partido envuelto en indagaciones judiciales por corrupción. Iglesias está obligado a renunciar o a ser relevado, pues la sombra de la sospecha es un lastre que un Ejecutivo con desafíos de enorme envergadura no debe soportar, con Europa, además, pendiente de su ejecutoria. De la respuesta de Unidas Podemos a sus diferentes frentes judiciales, sin la más mínima explicación y con ataques contra la «derecha judicial» y las «cloacas», cabe deducir que Iglesias se enrocará. Tampoco hay que aguardar nada del Código Ético del partido que él mismo se encargó de desactivar hace semanas. El foco se centrará entonces en Sánchez, sobre todo si no hace lo que debe, lo que debería haber hecho hace tiempo. Si se convierte en consentidor por activa o por pasiva, entonces podríamos rememorar aquello de dos por el precio de uno de González y Guerra. Sea como fuere, queda claro que aquel famoso «tic tac» que el todavía vicepresidente esgrimió contra el Gobierno del PP retumba ahora sobre su futuro. Presunción de inocencia por delante, es una evidencia que el banquillo ya no es un imposible.

La premonitoria pregunta de Vicente Vallés en 2016 que ahora sopapea a Pablo Iglesias

Te puede interesar

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído