Álvarez del Vayo, ex ministro de la II República, fue expulsado del PSOE por promover la violencia

Pablo Iglesias quiere que el contribuyente pague traer a España los huesos del jefe de la banda terrorista en la que militó su padre

Para el líder de PODEMOS, el siniestro Julio Álvarez del Vayo (1891-1975) es un «héroe de la democracia»

Pablo Iglesias quiere que el contribuyente pague traer a España los huesos del jefe de la banda terrorista en la que militó su padre
Pablo Iglesias, su padre, Julio Álvarez del Vayo y el FRAP. PD

No se cortaba un pelo Pablo Iglesias cuando alababa a los asesinos de ETA y no pestañea a la hora de proclamar que un tipo siniestro como Julio Álvarez del Vayo, fundador y primer jefe de la banda terrorista FRAP en la que militó su padre, es un «héroe de la democracia».

El vicepresidente segundo del Gobierno ha expresado su orgullo por el hecho de que su padre perteneciera al FRAP, en cuyo debe quedan cinco brutales asesinatos.

No es de extrañar, pues, que se haya ofrecido a traer a España desde Ginebra los restos de Álvarez del Vayo (1891-1975), dirigente del grupo terrorista.

Lo que no resulta coherente, en cualquier caso, es sentirse orgulloso de su padre, ofrecerse a repatriar los restos de un líder terrorista -«Julio Álvarez del Vayo, socialista, ministro de exteriores de la República, resistente antifascista, merece que nos ocupemos de su tumba en Francia. Y si sus familiares quieren, merece descansar en su patria con todos los honores de héroe de la democracia»– y sentirse ofendido porque Cayetana Álvarez de Toledo le recordara en el Congreso el pasado de su padre.

Algo no cuadra: si expresa su admiración por Julio Álvarez Vayo y se siente orgulloso de su padre, lo que no puede hacer Pablo Iglesias es negar la evidencia: esto es, que los FRAP fueron una organización terrorista.

De modo que está en su derecho de reivindicar la figura de quien dirigió un grupo que practicó la violencia y cometió asesinatos, pero parece evidente que reivindicar la figura de quien estuvo al frente del FRAP es tanto como avalar la violencia terrorista.

A través de un mensaje en su cuenta oficial de Twitter, el ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030 aplaudió la decisión de la secretaría de Estado de Memoria Democrática, dependiente de Carmen Calvo, de asumir el gasto funerario de la tumba de Álvarez del Vayo.

Pero no se quedó ahí, Iglesias deslizó que si la familia del ex ministro de la II República -luego expulsado del PSOE- da el consentimiento, él impulsaría desde el Gobierno el traslado de los restos desde el cementerio de Saint-Georges de la ciudad suiza.

Álvarez del Vayo fue expulsado del PSOE por la radicalización de sus posturas, tanto que se convertiría en uno de los impulsores del Comité pro-FRAP y luego, desde 1974, en presidente del grupo terrorista hasta su muerte.

El padre de Pablo Iglesias fue seguidor de Álvarez de Vayo como militante del comité pro-FRAP, al que pertenecía como integrante de la Federación Universitaria Democrática Española (FUDE).

Estos son los hechos: Pablo Iglesias considera que el jefe de una organización terrorista es un «héroe de la democracia».

No hace falta decir más.

¿Qué es el FRAP?

El Frente Revolucionario Antifascista y Patriota fue una organización terrorista creada en 1973 por el Partido Comunista de España.

En su fundación colaboraron el exministro republicano Julio Álvarez del Vayo y su grupo, la Unión Socialista Española.

El FRAP destacó por el uso de la violencia contra la dictadura de Francisco Franco.

Dos años después de su creación, en 1975, asesinó en atentados terroristas a dos miembros de las Fuerzas de Seguridad e hirió gravemente a uno más.

Tres de sus militantes fueron parte de los cinco últimos fusilados por la dictadura el 27 de septiembre de 1975.

ASESINATOS

El FRAP se ‘estrenó’ en la violencia el 1 de mayo de 1973.

Durante las manifestaciones celebradas en Madrid y convocadas por el PCE, fue asesinado a apuñaladas Juan Antonio Fernández Gutiérrez. Un subinspector de la Brigada Político-Social (BPS) de solo 21 años.

En 1975, el FRAP realiza ataques terroristas que  califican de «lucha armada» o «ataques» contra miembros de la policía política y de la Guardia Civil.

El 14 de julio de 1975, un comando del FRAP asesina de ocho disparos a Lucio Rodríguez Martín, agente de la Policía Armada con un año de antigüedad y que prestaba servicio de vigilancia en las oficinas de la compañía Iberia.

No fue el único. Otro policía es gravemente herido y en agosto varios miembros del FRAP asesinan a un teniente de la Guardia Civil.

Como consecuencia por los asesinatos, fueron detenidos numerosos militantes y se celebraron dos consejos de guerra, en los que se condenó a muerte a tres militantes del FRAP (Xosé Humberto Baena Alonso, José Luis Sánchez Bravo y Ramón García Sanz), y dos de ETA (Juan Paredes Manot y Ángel Otaegui).

Los cadáveres del FRAP

1/05/1973Juan Antonio Fernández GutiérrezPolicía Nacional-Madrid
27/09/1973Francisco Jesús Anguas BarragánPolicía Nacional-Barcelona
14/07/1995Lucio Rodríguez MartínPolicía Nacional-Madrid
16/08/1975Antonio Pose RodríguezGuardia Civil-Teniente-Madrid
14/09/1975Juan Ruiz MuñozPolicía Nacional-Barcelona
29/09/1975Diego del Río MartínPolicía Nacional-Barcelona

Los terroristas no escatimaron en violencia para cumplir sus propósitos criminales, como atestigua el modo en que acabaron con sus víctimas:

  • –El policía Juan Antonio Fernández Gutiérrez, de 21 años, adscrito a la Brigada Político Social, acudió junto a otros compañeros a disolver una marcha del 1 de mayo y, cuando los manifestantes salieron corriendo, otro grupo les atacó con machetes. Murió apuñalado y otros cuatro agentes fueron heridos.
  • –El mismo 1 de mayo de 1973 cayó también el subinspector del Cuerpo General de Policía Manuel Pedregal Manzano.
  • –El policía Lucio Rodríguez Martín, de 23 años, que no llevaba ni un año en activo, prestaba servicio de vigilancia en la puerta de las oficinas de Iberia en Madrid. Fue acribillado –recibió hasta ocho tiros en la cabeza, el cuello, el hombro, el brazo y el abdomen– por tres terroristas del FRAP el 14 de julio de 1975. Los asesinos fueron detenidos dos horas después. Serían condenados a muerte.
  • –El teniente de la Guardia Civil Antonio Pose Rodríguez, de 49 años, murió cuando se dirigía a casa tras aparcar su coche en la calle. Varios terroristas del FRAP le asesinaron a tiros en Madrid el 16 de agosto de 1975, delante de un niño de 12 años, cuando volvía de su trabajo en la Agrupación de Tráfico. Los terroristas también fueron detenidos rápidamente. En la operación policial fueron detenidas 36 personas integrantes del FRAP.
  • –El policía Juan Ruiz Muñoz, de 49 años, fue asesinado por dos terroristas del FRAP el 14 de septiembre de 1975 en Barcelona. Le dispararon por la espalda cuando regresaba a casa tras prestar servicio y le remataron en el suelo. Se ensañaron con él dándole varios cortes con armas blancas en el cuello y en la espalda.
    Tres de sus militantes fueron parte de los cinco últimos fusilados por la dictadura el 27 de septiembre de 1975.

Negar el pasado

Iglesias reconoció, personalmente, los nexos de su padre con la agrupación terrorista: “Créanme si les digo que siendo hijo de un militante del FRAP y habiendo militando donde milité, tiene su mérito admirar a Carillo”.

Sin embargo, ahora parece que son unas páginas que se quieren olvidar.

Javier, el padre de Pablo Iglesias, fue un exmilitante de aquel siniestro FRAP que dio origen a los GRAPO y dejó seis cadáveres en su camino.

Cuando el padre del ahora vicepresidente ocupó el puesto número 9 en la candidatura de Podemos al Ayuntamiento de Zamora, el periodista Cake Minuesa decidió preguntarle por su pasado.

En el marco de su candidatura política, el comunicador decidió indagar en su versión sobre el FRAP y las valoraciones de un antiguo militante. Sin embargo, cada pregunta sólo ponía más tenso y nervioso a Javier.

El periodista, que los tiene ya negros del humo de mil combates, se ha limitado a inquirir con notable pesadez si perteneció al FRAP, si era un grupo terrorista y si condena al grupo terrorista FRAP.

Ante estas preguntas el padre de Pablo Iglesias se puso a gritar de una manera desaforada, se ha metido en una tienda y ha llamado a la policía – a la municipal y a la nacional- asegurando ser el padre de Pablo Iglesias y estar siendo ‘atacado’.

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