OPINIÓN

Pedro Manuel Hernández López: «Barrio Sésamo…cumple 50 años»

Pedro Manuel Hernández López: "Barrio Sésamo…cumple  50 años"

Me imagino que todos recordáis aquella simpática, divertida y educativa serie de programas infantiles que la Primera cadena de TVE emitió entre 1979 y 2001 con el nombre de “Barrio Sésamo”. El primer episodio –Sesame Street—precursor de nuestro español “Barrio Sésamo” fue emitido en New York en 1969 por el creador estadounidense de marionetas Jim Henson. El pasado mes de noviembre hizo ya 50 años que nacieron los entrañables Epi, Blas, la rana Gustavo y el Monstruo de las galletas, todos ellos vecinos y amigos del familiar Barrio Sésamo. Tuvieron que transcurrir 10 años para que llegara a las pequeñas pantallas españolas una versión exclusiva con Espinete, don Pimpón, la gallina Caponata y el sabio caracol PérezGil.

Recuerdo como mis hijos, Cristina y Pedro Manuel, estaban deseando que fueran las 5 de la tarde y en la tele sonara aquella sintonía agradable y muy pegadiza anunciando que las estrellas del momento iban a hacer su mágica aparición en lo que algunos –“pijos progres y casi siempre de ideología izquierdosa, pues siempre los ha habido—ya empezaban a llamarla “la caja tonta”. Todavía tendrían que pasar algunos años para que realmente se la considerase de pleno derecho y fuese llamada así al cambiar sus aventuras, enseñanzas, lecciones, juegos y demás pasatiempos por programas y concursos chabacanos, groseros e incultos, más propios de los reality-show, de las telenovelas y de la telebasura que caracterizan a los países y repúblicas bananeras. No solo fue un programa más de televisión, este famosos barrio se ganó el corazón de todos –abuelos, padres, hijos y nietos—combinando el entretenimiento y la diversión con el aprendizaje, la formación y la cultura.

Los más pequeños con sus ojos abiertos y pegados a la pantalla aprendían los colores, las letras, los números, las estaciones del año, los días de la semana y hasta el significado de arriba y abajo, dentro y fuera, cerca, lejos y alrededor…

Al mismo tiempo los personajes de la serie se convertían en modelos a seguir para los más pequeños de la casa y éstos junto a ellos asimilaban valores imprescindibles como la importancia de la amistad, la sinceridad o la generosidad, entre otros muchos.

Barrio Sésamo fue un programa basado en investigaciones científicas sobre el comportamiento y las preferencias de los menores, y contaba entre su personal con académicos, psicólogos infantiles y otros expertos conductistas que garantizasen una experiencia positiva y libre del control externo de los gobiernos y de las ideologías del momento. Pero claro, todo esto ocurría en la España postfranquista, unida y constitucional, donde todos nos considerábamos primero españoles y luego castellanos, andaluces, vascos, catalanes, gallegos, murcianos, aragoneses, asturianos, cántabros, etc., etc.

Qué lejos estábamos de la situación actual en la que los últimos gobiernos –de Zapatero y Sánchez—la están, poco a poco, convirtiendo en una nación de naciones individualistas, independientes y separatistas, deshaciendo concienzudamente y a marchas forzadas el camino iniciado en Cangas de Onís por Don Pelayo y terminado por los Reyes Católicos en Granada!
Siento auténtica nostalgia de aquellos años viendo a una España tan rota, tan fragmentada y tan desunida –como es la actual—por culpa un gobierno pactado y sustentado únicamente por los intereses de los partidos que lo conforman. Ya no es esporádico, lo vemos todos los días en sus relaciones con la prensa, sus comparecencias en el parlamento, en sus relaciones con los jueces. Su comportamiento y sus actuaciones contravienen los elementos básicos de una democracia con plena separación de poderes. Si esta es la nueva política, bendigo la antigua. Cuando alguien utiliza los recursos públicos en su beneficio es indecente e inmoral, pero cuando lo que está en juego es la salud y la vida de los ciudadanos, considero que es criminal. A veces pienso sinceramente que no tienen ni idea de lo que están haciendo, pero otras–y eso me inquieta mucho más– que saben muy bien lo que están haciendo.

En los años en que toda la familia nos sentábamos frente a la “tele” para ver juntos Barrio Sésamo, la mayoría de los que ahora tenemos 70 años o más, éramos padres noveles con un o dos hijos–entre 2 y cuatro años de edad—que habíamos vivido los últimos tramos de la mal llamada “dictadura franquista” estudiando nuestras respectivas carreras universitarias e incluso algunos, como en mi caso, ayudados por las famosas Becas –Salario, que el Gobierno de Franco concedía a los estudiantes –con mejores expedientes académicos– para facilitarles la estancia en Colegios Mayores y el pago de las matriculas, cuando la carrera elegida se encontraba en Universidades fuera de su residencia habitual. Si no hubiera sido por esta “Beca-Salario”, el que escribe, no hubiera podido estudiar Medicina en Granada y hubiera tenido que estudiar Filosofía, Filología Clásica, Química o Derecho, pues eran las únicas que, por entonces, se podían cursar en la Universidad de Murcia.
En esos años era como si toda España fuera un gran Barrio Sésamo donde todos sin excepción—pequeños, jóvenes y mayores—íbamos aprendiendo día a día, como si de un juego se tratase: el valor del sacrificio, del esfuerzo, de la amistad, del trabajo, del respeto a los mayores, a las leyes, a la bandera –como símbolo de la unidad de España,– y la importancia de la honestidad, de la responsabilidad, de la justicia, y de la libertad, que ya empezábamos a disfrutar. Todos teníamos un único pensamiento acabar nuestras carreras para acceder a un trabajo digno, formar una familia y construir entre todos esa “nueva España” a la que el resto de países europeos ya empezaba a admirar asombrándose de esa rápida y, a la vez, sólida recuperación política, económica y social, en tan pocos años y, que fue llamada y conocida por “el gran milagro español”.
Nunca olvidaré los numerosos cameos de famosos actores, cantantes y deportistas que compartieron pantalla con las entrañables marionetas de Barrio Sésamo. Cantantes como Johnny Cash, Stevie Wonder, Paul Simon, actrices de la talla de Lucy Lu, Sarah Jessica Parker, Whoopi Goldberg o Emma Stone y futbolistas, como David Beckham, pudieron compartir escenario con ellas haciendo las delicias de todos.

Qué distintos eran aquellos programas y dibujos infantiles de los de ahora. Con Ruy, el pequeño Cid, aprendían y recordábamos las costumbres y formas de vida de la Edad Media en España; con D´Artacán y los tres mosqueperros, parte de la historia de la Francia del cardenal Richelieu; con La vuelta al mundo en 80 días, las aventuras de Willy Fogs alrededor del mundo; con Jackie y Nuca, la amistad entrañable de los dos oseznos del bosque Tallac con el niño indio Senda y su amiga Olga; con Marco, de los Apeninos a los Andes, el extenso y complicado viaje de un niño en busca de su madre desde Italia hacia Argentina; con Banner y Flappy, la difícil pero divertida adaptación a la vida del bosque de Banner y su amistad con Flappy; con la Abeja Maya, las aventuras de una joven abeja inquieta, preguntona y aventurera enviada por la abeja reina a buscar polen para la colmena en compañía del zángano Willi…

Podría seguir citando series y series infantiles de aquellos maravillosos años en que la tele, aparte de divertir y distraer, no solo servía de instrumento importante para aprender y educar a los más pequeños de cada casa, sino que además, los mayores también pudimos beneficiarnos de la “fuente” de cultura –que la mal llamada “caja tonta”– nos ofrecía con sus estupendos programas como Estudio 1, La Clave, Antología de la Zarzuela, Gran Teatro, Estudio 3, etc., etc. En esos programas y gracias al buen hacer de los entonces directores generales de RTVE, en Estudio 1 pudimos ver magnificas e inmortales obras teatrales de insignes autores, no solo españoles, sino también extranjeros, tales como: Calderón de la Barca, Tirso de Molina, Lope de Vega, Pérez Galdós, Zorrilla, Benavente, Miura, Arniches, Buero Vallejo, Casona, W. Shakespeare, L. .Pirandello, O. Wilde, A. Chejov, A. Miller, H. Ibsen, Molière, B. Shaw, etc., etc.

Y a propósito, “La clave”, fue uno de los mejores programas emitidos por TVE en nuestro país, allá por los años 70 y 80, dirigido y moderado por José Luís Balbín, aunque seguramente a los más jóvenes del lugar—nuestros hijos—no les suene o, como mucho, los conocerán de oídas. Cada programa trataba de un tema particular y se estructuraba en dos partes: primero, una película relacionada con el tema y después un debate en el que se hablaba sobre el tema al más puro estilo de los emergentes y modernos “cine-fórum” universitarios y de las películas de “arte y ensayo”.

Durante la vida del programa hay que destacar la calidad de los directores y la variedad de las películas escogidas, vistas y debatidas. Como para muestra, vale un botón y la lista sería interminable, solo citaré algunas de ellas, como: El espía que surgió del frío, El manantial, La semilla del diablo, En el umbral de la vida., La hora final, Teléfono rojo, volamos hacia Moscú, Horizontes perdidos, A sangre fría, Tempestad sobre Washington, No serás un extraño, El evangelio según San Mateo, Farenheit 451, Roma, ciudad abierta, Los cuatrocientos golpes, etc., etc., etc.

Con estas sencillas líneas he pretendido—desconozco si lo he conseguido—homenajear a todos los que—con independencia de su filiación política, raza, sexo y religión– hicieron posible que programas emitidos por RTVE como “Barrio Sésamo”, “Estudio 1” y “La clave”, entre otros, hayan formado parte de nuestras vidas y de la de nuestros hijos—hoy ya adultos—haciéndonos pasar unos entrañables y familiares ratos y, que por permanecer, aún hoy, en nuestra memoria y en nuestro corazón, se han ganado el título de “inolvidables”, pues al recordarlos, una imperceptible y nostálgica sonrisa intenta salir de nuestros labios en señal de agradecimiento.

Eso hoy… ya que el próximo día sí que hablaré del Gobierno.

Pedro Manuel Hernández López es Médico, Periodista y ex Senador del PP por Murcia

SUPERCHOLLOS

DESCUENTOS SUPERIORES AL 60%

Una agrupación de miles de ofertas increibles. Nuestro catalogador automático
te facilita el encontrar las mejores oportunidades de una amplia selección de tiendas online

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído