OPINIÓN

Victor Entrialgo De Castro: “Tunturuntú»

Victor Entrialgo De Castro: “Tunturuntú"

Del mismo gobierno de “La metedura de pata con Marruecos” llega ahora el “Tunturuntú de Cuba».

Precisamente porque los nombres de las cosas no son las cosas mismas, da igual lo que diga “éste” ominoso gobierno español sobre Cuba, porque lo estamos viendo.

Un gobierno de caras «estiradas», sonrisas forzadas y botellón “efebescente”  que, por descartes, favores o sumisión probada en ayuntamientos socialistas se prestan a formar parte de un Gobierno de Sanchez. Nadie en su sano juicio, con plenas facultades mentales y “la dignidad intacta” lo aceptaría.

Lo que no da igual es lo que haga o no haga. Por ejemplo, tratar de presionar al Tribunal Constitucional como la inefable exvicepresidenta, “la repelente señorita Rottermeyer”, -que encuentre tanta paz como entre nosotros deja-. Un Tribunal Constitucional que, sin ponerse coloraos y sin haber dimitido nadie llega, -más de un año después, a decirle a los españoles indefensos lo que todo el mundo sabía, que “bueno….en realidad no era muy constitucional….pero pelillos a la mar”. Con esta celeridad ¿ «de qué sirve el Tribunal Constitucional» aparte de para generar más conflicto?

Sería interesante repasar cuales fueron los dictaménes de la abogacía del Estado y los letrados del propio Tribunal, como también  conocer las últimas misiones confiadas al resto delantero ministros salientes para rematar su faena, cuando el publico no podía ya ni silbar. Y las que ahora, fuera del foco, les esperan.

Entre tanto “Vamos echando”, dicen los cubanos cuando quieren decir que no aguantan más. Y el que piense otra cosa es que “no les calcula”. No saben de que son capaces los que han sobrevivido hasta aquí o mantienen rodando por la Habana y sin respuestos un Chevrolet de hace 50 años.

“Es el principio del fin del régimen”. Y en Cuba también. En realidad el Sanchismo y el régimen cubano tienen bastantes cosas en común. Como el “moño revirao” que se fue “como el perro que tumbó la olla”  o aquel o éste otro montón de pelotas ahora  entusiasmados sin dignidad pero con cartera. Y con pensión.

Amaestrados como monos para no pronunciar palabras, con Zapatero tenian prohibida  “crisis”, decían  “desaceleración”, y ahora Sanchez prohibe decir “dictadura”. Despues de su patinazo con Labrov, Borrell llama a la “desesperación” cubana, “descontento”. Caminamos hacia el lugar de donde quieren huir los cubanos. El país donde se prohiben las palabras. Las calles donde “el pueblo soberano” tiene prohibido decir “Libertad”. No importa. En Cuba como en España el pueblo ha dicho ya una y mil veces “Tunturuntú”.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído