OPINIÓN

Anián Berto: ‘Cádiz: Todo no es Carnaval, ¿o sí?.’

Anián Berto: 'Cádiz: Todo no es Carnaval, ¿o sí?.'

Un grupo de policías nacionales jubilados podrían encontrarse en la calle junto a su familias, tras una orden de desahucio del propio Ministerio del Interior de la Casa Cuartel de la Policía Nacional de Cádiz, sin tener en cuenta la imposibilidad de alojarse en otros domicilios. La ley debe unirse a la sensibilidad humana, sino no sería justa.

El Ministerio del Interior, llámese ministro Fernando Grande-Marlaska, a través de la División Económica y Técnica de la D. G. P. está dispuesto a desalojar a familias de policías nacionales jubilados de la Casa Cuartel, del casco antiguo y junto Puerta Tierra gaditana, nada menos que después de casi 25 años de inactividad y tras 53 años ostentando la adjudicación de estas viviendas. Un nuevo desahucio está en el ojo de mira y con intención de consumarse, está vez las ‘víctimas’ son antiguos agentes de la autoridad. Qué siempre lo son y así lo sienten y viven día a día de manera vitalicia. Cádiz: todo no es Carnaval, ¿O sí?.

Estos agentes cuentan con hojas de servicios de hasta más de 45 años, aunque algunos policías licenciados ya fallecieron, pero siguen sus viudas e hijos. Es lógico que mientras permanezcan las viudas y agentes con más de 86 años de edad, el Ministerio del Interior debiera tener ‘paciencia’, ya que durante casi un cuarto de siglo se esperó, aunque desde el año 2019 se viene anunciando el desahucio inminente de estas familias. El problema es el mismo de siempre, pero a veces el tiempo da y quita razones. Alguna vez todos seremos jubilados, pero la vida sigue.

En último extremo, algunas de estas instituciones, debieran facilitar el traslado de estos vecinos; piso público, alojamiento seguro, e incluso otras viviendas del Estado. Asimismo cabe ofrecer tregua temporal hasta la última existencia de vida de estos adjudicatarios. Ellos lo dieron todo por la Seguridad General del Estado, pilar esencial de toda Democracia. No se puede ahora dejar tirados bajo un puente a quiénes fueron servidores públicos. Además, es un tremendo agravio comparativo con los sueldos de los altos cargos políticos una vez terminan el servicio prestado; pagas vitalicias, despachos, teléfonos, casas, puertas giratorias… etc.

Sin duda, Cádiz sigue siendo la Cenicienta del cuento de este Gobierno y otras instituciones, cómo Ayuntamiento, Junta o Diputación. Es la ciudad preferida del que suscribe, más atractiva y con el mejor ‘paisaje humano’:  su gente. Cádiz, sin embargo, además de casi siempre estar a la cabeza del paro en nuestro país, se le intenta joder con ‘procesos inoportunos’ y poco edificantes. De nada sirve echar ahora a unas familias a la calle, sin opciones de segundas viviendas, tratándose de personas ancianas que dieron casi toda su vida al servicio de España y la seguridad de la población.

La vivienda en España supone un grave problema desde hace décadas, las justas desde que no se facilitan promociones públicas  y facilidades para la adquisición o alquiler, ni para jóvenes ni así para necesitados de urgencias. Esta ciudad, la ‘Tacita de Plata’, bonita, coqueta y atractiva, no se salva de casi ninguna. Esperemos que algún departamento se apiade, y digo bien, ‘apiade’, por qué para un servidor está antes ‘la sensibilidad humana’ que, incluso, la propia ley.
Anián Berto
Periodista-escritor

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