Un informe de eToro, bróker especializado en social trading y el cual opera con instrumentos financieros como acciones, divisas, futuros, opciones y criptomonedas, aseveró que el Bitcoin se convertirá en el oro digital de la nueva era.
De acuerdo con el documento, si este criptoactivo aumenta su capitalización de mercado 50% cada año hasta 2030, superaría al oro con más de 13,1 billones de dólares en capitalización y valdría 2.114.385 de dólares por unidad.
Además, desde Binance Academy aseguran que el Bitcoin comparte la mayoría de las características de una reserva de valor como el oro. El número de unidades es finito, la red está lo suficientemente descentralizada como para ofrecer seguridad a los titulares y se puede utilizar para mantener y transferir valor.
El Bitcoin, que actualmente es el criptoactivo más popular del mundo, podría alcanzar el 50% del mercado de reserva de valor en los próximos cinco años, lo que contribuiría a impulsarlo entre 17% y 18% más anualmente durante los próximos cinco años, según Goldman Sachs. En el caso de que así ocurra, la firma advierte que su precio se dispararía por encima de los 100.000 dólares.
La banca de inversión también sostiene que el Bitcoin le robará cada vez más participación de mercado al oro, el cual se ha estancado en aproximadamente 1.800 dólares por onza. Este criptoactivo, actualmente, representa alrededor de 20% del mercado llamado “reserva de valor”, un término utilizado para describir el oro.
De hecho, uno de los debates financieros de los últimos tiempos ha sido el surgido en torno a la valía o no del Bitcoin como cobertura contra la inflación. Pero lo cierto es que es un depósito de valor que progresivamente puede ir sustituyendo al oro, activo refugio por excelencia y habitual cobertura contra la temida subida de los precios.
Hay quienes consideran que las monedas fiat -dólares, euros o yen- son una buena forma de almacenar la riqueza, dado que retienen valor a largo plazo. Pero, en realidad, son malas reservas de valor porque su poder adquisitivo cae significativamente a medida que se crean más unidades.
Ante ello, un número creciente de grandes inversionistas, incluidos los legendarios gestores de fondos de cobertura Paul Tudor Jones y Stanley Druckenmiller, han dicho que Bitcoin podría servir como una cobertura eficaz contra la inflación frente a los billones de dólares de estímulos monetarios, relacionados con el coronavirus, de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Y en cuanto al oro, sabemos que su oferta es finita, pero que es muy difícil de minar. Así que, aunque su demanda creciera, no es cuestión de poner en marcha una impresora y simplemente crear más para satisfacerla. Este metal precioso deberá seguir siendo extraído de la tierra, igual que siempre y la oferta no podrá ser materialmente incrementada al ritmo de la demanda.
En tanto, el rendimiento del Bitcoin es su aval importante. De acuerdo con los datos históricos, la evolución de su precio ha tenido un ascenso de 2.675% durante los últimos 8 años, un porcentaje imbatible con cualquier otro tipo de inversión. Mientras, el del oro solo ha crecido 64%.
Y frente a los que cuestionen su supuesta opacidad y el alto riesgo, quiero destacar la transparencia de un universo como el del Bitcoin, que no depende de ningún organismo centralizado.
Entonces, ¿el Bitcoin superará al oro como reserva de valor en el mundo? Sin duda hacia allá se encamina.
