Su ingenio es inagotable.
Día tras día, Alfonso Ussía sorprende a sus fieles con auténticas joyas literarias.
La última, este 16 de junio de 2022, es para gozarla y disfrutarla con toda la calma del mundo.
El inquilino de La Moncloa se enteró de que Barack Obama se encontraba por tierras andaluzas y rápidamente hizo que le cambiaran su agenda para poder hacerse la foto con el expresidente de los Estados Unidos:
El paleto tenía que presentarse a un acto electoral en una localidad andaluza, pero lo suspendió. Bolaños, que terminaba de regalarle ocho plátanos al Papa, movió con prontitud los hilos de la improvisación. El paleto había sido informado de que su ídolo, Barack Obama, se disponía a pronunciar una interesante conferencia en Málaga, organizada, convocada y remunerada por la Digital Enterprise Show. Y el paleto sucumbió a la tentación.
Ussía asegura que no fue nada fácil que el mandatario español pudiera hacerse la fotografía con el antiguo ‘propietario’ de la Casa Blanca:
No resultó sencillo, pero Obama accedió a hacerse la foto con el paleto mientras intercambiaban frases de cortesía. Posteriormente, supimos por boca del sublime hortera que habían hablado del cambio climático, la digitalización y los desafíos actuales y futuros de nuestra sociedad. En cinco minutos hablaron de todo eso. Me lo creo, porque con Biden, en los pasillos de la OTAN, conversó en 17 segundos de la inmigración, el precio de la energía, la amistad hispano-estadounidense, y aún tuvo tiempo para invitarlo a pasar un fin de semana en La Marismilla.

Eso sí, en cuanto los responsables de la organización consideraron que ya había perdido Obama mucho tiempo con Sánchez, optaron por llevárselo de allí:
Cuando la conversación alcanzaba la cima del interés, la organización se llevó a Obama y el paleto restó feliz porque la foto había salido muy bien. Fue lo último que le dijo: «Señor Obama, cuando tenga la foto pasada al papel, se la mando y me la dedica de esta manera: ‘A Pedro Sánchez y su distinguida esposa Begoña, con admiración y profundo cariño. Barack Obama'». Todavía no la ha recibido.
Señala Ussía que quien sí se perdió la cita con el exmandatario estadounidense, para lamento posterior, fue el candidato del PSOE a la Junta de Andalucía, Juan Espadas:
Cuando Espadas, el agudo e instruido candidato socialista, se enteró, ya era tarde. Obama se había largado con el fajo de billetes calentito rumbo a los Estados Unidos. «Si me hago la foto con Obama, gano las elecciones». Lo cierto es que algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Eso sí, más allá del interés de los socialistas por Obama, a Ussía le parece que darse codazos por hacerse la foto con él le parece una tremenda paletada que, además, no va a reportar mayor rédito político:
A mí Obama no me dice nada. Y como tengo entendido y comprobado, que yo tampoco le intereso a él, la posibilidad de culminar mi aldeanismo paleto con ese expresidente de los Estados Unidos tan confuso, es inexistente. Pero ya me dirán ustedes, mis lectores en El Debate, qué influencia puede tener en unas elecciones en Andalucía una foto con Obama. Puedo estar equivocado, pero intuyo que ninguna influencia. Son cosas de paletos, que los hay en todas partes, si bien en España proliferan, y quien no lo crea, que visite el nordeste.

