He elegido esta fotografía como cabecera del artículo porque en ella creo que se plasman las cualidades de este personaje: Presunción, Pasotismo y Prepotencia.
Su ‘postura’ refleja lo que ha venido haciendo durante estos cuatro largos años, que no es ni más ni menos que ‘volver la cara’, ‘ponerse de perfil’ y ‘no escuchar’ a los que han intentado aconsejarle para sacarle de sus errores, sin que ello le hiciese rectificar ni un ápice debido al Egocentrismo Patológico o la ‘Supravaloración del Yo’ como lo definirían los psicólogos.
Muchos han sido los sucesos que han marcado la vida del País, desde aquella ‘moción de censura’ – junio de 2018- al entonces Presidente del Gobierno -Mariano Rajoy- que permitió a Sánchez el acceso al poder, para lo que precisó del apoyo de todas las fuerzas políticas de la izquierda, la ultra izquierda, los independentistas vascos y catalanes y de la ‘traición del PNV’ que había recibido previamente una generosa partida de euros, por su ayuda para aprobar los Presupuestos Generales del Estado del Gobierno del PP.
Las variadas circunstancias que se han dado en distintos aspectos como el sanitario, el político, el social y el económico han dejado al descubierto las ‘inmundicias humanas’ y la feroz ‘lucha por el poder’ de miembros de este macro gobierno plagado de enchufados, de ignorantes y de prepotentes cuya ‘principal virtud’ ha sido la doctrina del despilfarro y del… ¡Y tú más!
El punto de inflexión tuvo lugar en 2020 con la llegada de la Pandemia del Coronavirus -SARS-CoV-2- que puso de relieve la ineptitud, la falta de previsión y de medios y la falsedad de los datos oficiales en cuanto a las ‘causas’ del contagio masivo, el ‘número’ de casos y sobre todo el ‘número de fallecidos’ (sólo contabilizaban a los que se les había realizado la PCR) por lo que el dato que iban dando era claramente inferior al real (entre 20 a 25 mil menos)
Este dato oficial se ha estimado hasta marzo del año en curso en 121.477 fallecidos por Covid ¿?(2.551 x millón) mientras que en China -primera causante de la pandemia y de su difusión- se registraron 121.236 (86 x millón) según datos oficiales… ¿ ?
Cuando se decretó el ‘Estado de Alarma’ éste, al parecer, no era de obligado cumplimiento para los políticos del PSOE que se reunían para cenar en hoteles y restaurantes de lujo, cenas que terminaban en bacanales con drogas y sexo (Caso Berni) y algunos ministros se permitieron camuflar como ‘viajes oficiales’ sus salidas de carácter particular o vacacional, mientras el resto estábamos encerrados ‘haciendo palmitas’ animando a los sanitarios.
El resumen de esta tragedia podría explicarse aludiendo a esas decenas de miles de familias que sufrieron la muerte de sus seres queridos, a esas decenas de miles de pensionistas que ‘dejaron su sitio’ a los que venían detrás o esos miles de profesionales de la Medicina, Sanitarios y Personal Auxiliar que trabajaron hasta la extenuación y muchos murieron al contraer la enfermedad por la sobreexposición y por la falta de equipos de protección -EPIs- y procede también denunciar esos cientos de millones de euros manejados por empresas de intermediarios que tenían una sospechosa vinculación con miembros, familiares o allegados del gobierno. ¿Se investigó algo?
Pero Sánchez, no conforme con justificar sus decisiones y la de su ministro de Sanidad -Illa- apoyándose en el criterio de un ‘inexistente’ Comité de Expertos, que tenía como ‘hombre de paja’ al tristemente célebre Dr. Simón, se permitió ‘sacar pecho’ haciendo unas sorprendentes declaraciones exentas del más mínimo atisbo de sensibilidad o de humanidad diciendo:
“Esta Pandemia ha servido para acelerar la regeneración democrática y la modernización de España” ¡Textualmente!
Perdón… ¿como ha dicho?
Declaración por la que recibió un aluvión de críticas procedentes de numerosos núcleos sociales, asociaciones e incluso de miembros del PSOE y de sus barones.
Pero él ni dio explicación alguna ni hizo ninguna rectificación.
Desde el punto de vista Social se ha observado un declive ético y moral, una división de la ciudadanía propiciada por la vergonzosa y mal llamada ‘memoria democrática’, que salió adelante gracias al apoyo de EH-Bildu a cambio de reconocer a los asesinos etarras como ‘víctimas indemnizables’, un drástico aumento de la delincuencia, debido a unas leyes más permisivas, a una inmigración ilegal masiva y descontrolada y a unas normas que impiden a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado -FCSE- actuar con la contundencia y los medios apropiados, acordes con el número, los objetos y la violencia empleada por los delincuentes o manifestantes, según la ocasión.
Unas leyes que en contra de defender la dignidad de la persona y la vida, bajo el ‘mantra’ de la libertad y el progresismo, atentan contra ella y dejan a los jóvenes desprotegidos dándoles unos atributos legales que ni por su edad ni por su formación pueden asumir.
Unas leyes que han conseguido el efecto contrario al perseguido, primando al delincuente y suprimiendo o rebajando penas cuyo efecto negativo ya están sufriendo sus propias víctimas.
Desde el punto de vista de la Economía están exultantes por lo que, según el tándem Sánchez & Nadia es ‘un éxito de gestión’, permitiéndose incluso hacer juegos de palabras… “Nosotros tenemos a Nadia y ellos no tienen a Nadie”. ¡Bravo!
Pues bien señores, antes de que algunos fieles votantes y otros ‘votontos’ se puedan ‘venir arriba’ me veo en la obligación de recabar unos datos del curso de la Economía durante estos más de cuatro años del Sanchismo:
*En 2018 la deuda pública en España fue de 1.208.861 millones de euros.
* En marzo de 2023 la deuda pública en España ascendió a 1.535.000 millones de euros.
Es decir que, si las matemáticas no mienten, estos ‘magníficos gestores’ han aumentado la deuda en más de 326.400 millones de euros (113% del PIB)
¡Magnífico dato! ¿No?
Esto significa que los españoles debemos unos 32.000 euros por cabeza.
Pero como la macroeconomía es difícil de entender y ‘parece que no nos afecta’ habrá que recordar que la Inflación y el IPC alcanzaron límites máximos con una tasa anual subyacente del 6,6 % y la cesta de la compra ha disparado sus precios hasta el 29,2%, lo que hace casi imposible llegar a fin de mes a millones de familias.
Pero ante este panorama de endeudamiento y de penuria económica, con más de 13,5 millones de españoles que están en pobreza extrema y una desaparición de la clase media, este macro gobierno de los 22 Ministerios, Secretarías, Subsecretarías, Directores y Subdirectores Generales, miles de asesores, sus Gobiernos Autonómicos y Corporaciones Municipales han engrosado la nómina del erario público hasta límites insostenibles.
¿Quien le pedirá cuentas del despilfarro a estos ‘magníficos gestores’?
¿Quién y cómo pagaremos esta desorbitada deuda a Europa?
La Historia se repite…”Lo que hunde un Gobierno de izquierdas lo tiene que levantar su sucesor de derechas”
Pero a costa de los de siempre… ¡Los trabajadores y los pensionistas!
¡Paz en Ucrania!
José Manuel García Albarrán
Médico jubilado
16/06/2023
