Hoy mi artículo es una alegoría sobre la humillación de Sánchez ante los independentistas y bilduetarras para alargar un tiempo su permanencia en la Moncloa. De todos es sabido que una paz conseguida de rodillas es la paz de los cementerios. Como dijo alguien: La paz sin sumisión, la belleza sin ostentación y el placer sin molicie.
A mi el que Sánchez se humille sumisamente ante quienes se lo imponen, me la trae sudada, pero en esa miserable humillación nos arrastra a los españoles que sienten a España y a España misma dando al resto del mundo una imagen deformada de nuestra sociedad.
Acompaño imagen con la leyenda que apoya esta alegoría.
MAROGA
