Con esta frase comienza “Ácido sulfúrico” un libro escrito por Amelie Nothomb, una sorprendente escritora belga que critica con dureza el cinismo y la hipocresía de la sociedad actual.
Es imposible, no solo lograr la supervivencia, sino que esta sea fruto de una paz, cuando los medios para lograrlas van ligados a los interese bastardos y cortoplacistas de las élites económica y políticas.
Hace unos meses publiqué en este medio un artículo titulado “Tambores de guerra”. De él entresaco esta frase: “Sra. Von der Leyen. Usted sabe mejor que nadie que si la guerra es inevitable, lo será porque usted y sus conmilitones de Bruselas han sido incapaces de articular los mecanismos que podrían haberla evitado”
Ahora aparece de nuevo diciéndonos que tenemos que prepara un kit de supervivencia para ¡tres días! Y tenerlo en casa por si, esa guerra que, tal como las anteriores que han convertido ustedes en espectáculos mediáticos desde la guerra del Golfo hasta la presente de Ucrania, llega a ser real, porque a mí me parece que es un mete miedos más como todos los que ustedes, los poderosos de la economía y de la política, organizan para meternos el miedo en el cuerpo sin base real, pero que a ustedes les sirve para amedrentarnos y así poder seguir con su agenda que solo busca la desaparición del individuo para reducirlo a una masa amorfa con una entrega perruna a sus intereses bastardos.
Con el Covid, su gestión, en la que semejaban ángeles apocalípticos logró – en connivencia con la OMS – que las muertes llegaran tan “solo” a 15 millones de muertos y que muchos políticos y empresarios se llenaran sus pechos del pútrido fango de la corrupción y de millones sus bolsillos.
Ahora, como padres amantísimos de nosotros los ciudadanos, nos aconsejan que tengamos a mano un kit de supervivencia para ¡tres días! Los ciudadanos no necesitamos consejos de quienes nos aconsejan mal, necesitamos acción y determinación para que, lo que según pronostican no llegue a suceder. Los responsables de lo que suceda son ustedes los que ostentan y gestiona el poder, los ciudadanos bastante hacemos con soportar la carga fiscal que nos imponen para mantener sus privilegios. Usted fice que hay “nuevas realidades” ¿Nuevas? ¿Acaso no hace años que las amenazas con las que nos azotan ahora llevan años ahí, latentes y amenazantes, mientras ustedes dormían arropados bajo la manta de una socialdemocracia inoperante en todo, salvo en mantener y aumentar los privilegios de los que se lucran con nuestros impuestos?
Alguien se preguntará que es lo que se esconde tras el perverso velo del miedo a lo que se nos viene encima, si es que se nos viene. Yo no me lo pregunto, yo lo afirmo. Lo que hay detrás de esta nueva campaña ideada y puesta en práctica por ustedes los mercaderes o mercachifles del miedo es: Que las élites económica y políticas utilicen hipócritamente y tan solo buscando sus beneficios los momentos de conmoción de los ciudadanos para que – perrunamente – se presten a los cambios que favorecen su agenda, no el bienestar de la ciudadanía, tal como ya hicieron en otros casos paradigma de los cuales fue el Covid,
Antes no, carecían ustedes de los medios de comunicación que hora si tienen y que dirigen. Ahora sí, ahora, no contentos con sembrar el dolor y el miedo, lo convierten en espectáculo. De la guerra en directo y de los mensajes apocalípticos con los que nos desayunamos todos los días
Permítanme terminar con esta frase leída hace tiempo en no sé dónde y con una pregunta: “La supervivencia no depende de un arsenal de armas frente a otro arsenal de armas. La supervivencia humana depende de un cambio radical en nuestros corazones” La pregunta: ¿El kit de supervivencia será sufragado por la Seguridad Social? ¡Qué pregunta más estúpìda!
MAROGA
