Cartas al Director

Al Consejo de Movilidad de la Autoridad de Transporte Metropolitano de Barcelona

Traducción de carta en catalán enviada al Consejo de Movilidad de la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) de Barcelona a la atención de Antoni Poveda Zapata, Presidente del Consejo de Movilidad y Vicepresidente Segundo del ATM el día 17 de noviembre

Escribimos en nombre de los que trabajamos en Barcelona a favor de la aplicación a Palestina de la ley internacional para defender los derechos humanos del pueblo palestino. Queremos llamar la atención sobre la participación en la construcción y gestión del tranvía metropolitano de Barcelona de dos multinacionales, Alstom y Veolia, que contribuyen  activamente a consolidar la colonización de los territorios ocupados palestinos a través de la participación en el financiamiento, la construcción y la gestión del tranvía de Jerusalén.

 La población de las colonias en territorio Palestino ocupado ha ido creciendo continuamente des de el año 1967, tanto en Jerusalén Este (aprox. 180.000 personas) como en Cisjordania (más de 280.000 persones). Las Naciones Unidas condenaron la ocupación de los territorios palestinos desde el principio (Resolución 242, 1967) y más tarde declararon ilegal la creación de barrios israelíes a Jerusalén Este (Resolución 478, 1980). Asimismo, hicieron una llamada a todos los estados miembros a acatar esta decisión. 

Ahora, el estado de Israel está reforzando la red viaria que conecta las colonias con Jerusalén Oeste y otras ciudades para hacer irreversible la ocupación. Además de los servicios de autocares (algunos gestionados por Veolia) que comunican los asentamientos de Cisjordania con Israel, se ha iniciado la construcción dentro de Cisjordania de autovías exclusivamente para israelíes (prohibidos a los palestinos) y del tranvía de Jerusalén. El tranvía de Jerusalén es una pieza clave en la política israelí de colonización de los territorios palestinos ocupados. Está concebido básicamente para conectar Jerusalén Oeste con los  asentamientos ilegales de Jerusalén Este, pero, además, a través de l’estación de Ammunition Hill conectará las colonias ilegales de Cisjordania con Jerusalén. Está concebido, por lo tanto, para judaizar Jerusalén y para anexionarse territorio de Cisjordania.

El año 2002, Alstom consiguió el contrato para construir la vía del tranvía y suministrar los trenes, mientras que Veolia consiguió el de la gestión del tranvía. Las dos multinacionales también participan en el consorcio Citipass, que financia y gestiona la operación. Alstom tiene una participación del 20% y Veolia una participación del 5%.  

El año 2004, Alstom y Veolia consiguieron contratos muy parecidos para construir y gestionar el tranvía de Barcelona. 

El 9 de julio de 2005, dado la impunidad de la política de ocupación del estado israelí, la sociedad civil palestina impulsó una “demanda de boicot, desinversión y sanciones contra Israel hasta que cumpliese la ley internacional y los principios universales de los derechos humanos”.1  

Desde entonces, se ha organizado una campaña solidaria en Europa para impedir la construcción del tranvía de Jerusalén. Los ayuntamientos de Estocolmo y Burdeos y las autoridades regionales de West Midlands, en Inglaterra, han preferido no contratar a Veolia, que ha perdido contratos del valor de 7.000 millones de dólares aproximadamente.2 Ahora mismo, Veolia está considerando rescindir su contracto para la gestión del tranvía de Jerusalén y retirar-se de Citipass.3 Actualmente, en Francia, Alstom y Veolia han sido citados para comparecer ante el tribunal de Nanterre, acusados de haber firmado contratos que contravienen la ley internacional.  

No obstante, la situación de los palestinos en los territorios ocupados empeora cada día. El estado israelí sigue vulnerando las resoluciones del ONU impunemente, y las políticas del transporte tienen un papel fundamental. Por un lado el estado de Israel trabaja para mejorar las comunicaciones a las colonias, por otro no para de poner trabas a la movilidad de los palestinos. Los controles en las carreteras dificultan enormemente y de forma humillante que los palestinos puedan ir a trabajar, a estudiar, a comprar, al médico o simplemente a visitar familiares y amigos. El muro del apartheid (un 90% del cual está construido en tierras agrícolas confiscadas de los territorios ocupados) está acabando de aislar muchas comunidades palestinas.4 Ahora mismo la situación de los palestinos es extremadamente grave. Los asentamientos israelíes en las tierras más altas les dificultan hasta el suministro de agua potable.

Después del bombardeo de Gaza, las intenciones del estado Israelí hacia el pueblo palestino ya no se pueden poner en duda.5 Por lo tanto, os invitamos a actuar en solidaridad con el pueblo palestino y presionar a Alstom y Veolia congelando toda ampliación del tranvía de Barcelona (incluso la del tramo central del Diagonal) hasta que rescinden los contractos con el tranvía de Jerusalén. Si no se hace así, os invitamos a buscar concesionarios alternativos para llevar a cabo la construcción y gestión del servicio de tranvía de Barcelona.

Somos conscientes de que normalmente no se tienen en cuenta consideraciones de este tipo en las decisiones sobre la contratación de empresas. La contratación responsable es un concepto nuevo. No obstante, consideramos que la vulneración sistemática de las resoluciones de las Naciones Unidas por parte de l’estado de Israel y la gravedad y urgencia de la situación de los palestinos en los territorios ocupados justifica la adopción de estas mesuras. 

Asociaciones firmantes

  • Plataforma Aturem la Guerra
  • Campanya amb Palestina al Cor
  • Boicot Preventiu
  • Comissió Universitària Catalana per Palestina (CUNCAP)
  • Acsur Las Segovias
  • Alliance for Freedom and Dignity
  • CIEMEN
  • SCI
  • Sodepau
  • Cobas
  • Intersindical Alternativa de Catalunya
  • ACTUB

 

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