Cartas al Director

Fuerza mental y Gas Natural

Fuerza mental y Gas Natural
Gasoducto.

Si una definición de empresa es la de una entidad que se crea con la última finalidad de crear calidad de vida a las personas de la sociedad, muy lejos de esta idea se me antoja Gas Natural.

Llevo más de cuatro meses sin gas y a nadie le importa, esta sociedad que está enferma, lo está por muchos motivos. No me corresponde en este escrito analizarlos pero sí hacer hincapié en la parte que me toca profunda y directamente, la cual es la indefensión ante las grandes empresas pero, sobre todo, de Gas Natural.

Desapercibido aunque especial, pasó el día en el que una vecina de mi bloque se dió de alta del gas, pero en el proceso alguien confundió el número de escalera dando la dirección del piso que yo más tarde ocuparía. Nada he podido hacer por conseguir cortésmente que abran una simple llave de gas ya que existe incluso el contador, y el único problema es informático, que no pueden dar de alta una póliza con un número determinado; absurdo.

Mucha es la fuerza mental utilizada día a día en tantas llamadas a la oficina de gas, también al teléfono 902 de Gas Natural y el de la oficina de atención al consumidor de Sant Cugat del Vallés; fuerza malgastada por cada momento que he abierto el grifo del agua sin poder ducharme y por cada vez que he entrado en mi gélido piso al llegar cada noche. Conforme pasan de forma inexorable los meses sin gas, entiendo mejor la situación representada por Michael Douglas en la película «Un día de furia», ¿es que es necesario salir en la televisión en las noticias de sucesos?

Sólo recibo la moneda de cambio de la indiferencia de este sistema del que nadie se responsabiliza y espero que pronto se gire la llave del ostracismo, reflejo de tan intransigente empresa.

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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