Carta al Director

Puentes

Puentes
Puente. ER

«Pertenezco por condición y talante a una mayoría de ciudadanos que desea hablar un lenguaje moderado, de concordia y conciliación» Adolfo Suárez en julio de 1976
«En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y un piensa» Antonio Machado.

Un puente es el paradigma de lo que más ennoblece a la humanidad: La voluntad de unir, de acercar y no alejar, de superar distancias y diferencias.

En lo material es la expresión de unir territorios separados y demuestra la capacidad técnica y socioeconómica para poder hacerlo. Los que creen en el otro y los optimistas construyen puentes, los pesimistas, rencorosos, resentidos y envidiosos destruyen puentes. «Volar puentes» es una expresión bélica de destrucción.

El puente colgante más antiguo del mundo (foto adjunta), está en Vizcaya, fue inaugurado en 1893 y declarado patrimonio de la humanidad en 2006. Este puente, que une Portugalete con Las Arenas en la ría del Nervión es el fruto de la concordia y la voluntad integradora de unos hombres. En pleno siglo XIX todavía quedaban en España hombres e ideas que unían más que separaban.

No sé cuándo empezó a dividirse España, lo que sí sé es que desde 1934 en España existen dos Españas irreconciliables incapaces de tender puentes. Ya en 1819 Goya expresó muy bien el rencor y el resentimiento entre españoles en su famoso fresco de la Quinta del Sordo titulado «Duelo a garrotazos».

¿Desde cuándo los españoles no construimos puentes que nos acerquen, que nos unan? ¿Desde cuándo nuestros esfuerzos se malgastan en volar puentes? ¿Forma parte de nuestro ADN el rencor, el resentimiento, el odio y la envidia?

Tras las elecciones del 20D, una vez más el cainismo español está impidiendo unirnos para buscar soluciones que nos traigan el bien general. Intereses flacos, mezquinos y ruines que buscan tan solo obtener réditos y pasar por encima del otro, ese otro que es el culpable de todos los males y al que hay que eliminar, ni siquiera apartar, ELIMINAR; nos impide tender puentes y unir las dos orillas. Las dos Españas son como los burros y la alfalfa: antes de compartir prefirieron morir.

Para terminar otros versos de Antonio Machado: Españolito que vienes/al mundo te guarde Dios/Una de las dos Españas/ha de helarte el corazón.

Manuel del Rosal García

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