Señor Presidente,
Me llamo José Maseda García, soy nieto de campesinos pobres como la inmensa mayoría de las personas de mi edad. Mis padres pusieron un pequeño bar donde trabajábamos toda la familia, tenía 12 años cuando comencé a ayudarles, compaginando el trabajo con mis estudios, era muy normal en la época.
Mi futuro hubiera estado decidido a no ser por la política económica y social del franquismo que agradeceré mientras viva ya que muchos hijos de trabajadores conseguimos mejorar, nuestro futuro estaba escrito al nacer; todavía recuerdo como una señora de mi pueblo regañaba a mi padre por haber tenido el atrevimiento de mandarme a la Universidad o como un grupo de ricachones borrachos jugaron a lanzarle objetos cuando estaba detrás de la barra del bar. Era una España miserable, retrasada y clasista, la España de siempre, el cortijo de unos pocos.
Siempre me ha gustado hablar con los mayores que me contaban como estos señoritos jugaban a la política y pedían el voto ante de las elecciones prometiendo cosas que nunca cumplieron, pasadas las mismas, volvían a sus casinos y se olvidaban del pueblo. He de reconocer que algunos, sin distinción de ideología, intentaban congeniaban en exceso con las criadas.
Vea las estadísticas de la esperanza de vida, la mortalidad infantil o la estatura de los reclutas, por cierto, siempre éramos los mismos los que defendíamos la nación, además de trabajar, sufrir penalidades y humillaciones, poníamos la sangre.
Sucedió lo que nunca debió suceder, la maldita guerra civil, no busque culpables en un solo sentido, hubo un montón de políticos mediocres que, en lugar de buscar el consenso y el acuerdo, una vez más, encendieron la mecha y, como siempre, salieron como ratas abandonando al pueblo, nada nuevo en nuestra historia.
Una cosa son los libros y otras las vivencias, para que se haga una idea, los políticos actuales no encienden las mechas pero venden la nación o lo que sea con tal de conseguir el poder, como ejemplo, fíjese en los miles de millones concedidos al PNV por unos votos mientras los extremeños tienen estructuras ferroviarias deficientes o cómo hay un montón de españoles mayores que la crisis les expulsó del mundo laboral que piden y viven en la calle, yo habló con ellos porque uno me comentó que lo que más le dolía era que la gente volvía la cabeza para no mirarlo, que se sentía invisible o cómo hay pensionistas con pensiones de miseria habiendo sido los que pusieron los cimientos del progreso de nuestra nación, no sigo que me deprimo
Volvamos a la España negra, era una sociedad salvaje, ahora no podemos comprender las barbaridades que se cometieron, no podemos comprender acciones como estas
«Carmen, Rosa y Magdalena Fradera Ferragutcasas son hermanas, naturales de Riudarenas (Gerona) y las tres han profesado como Misioneras del Corazón de María. Tienen respectivamente 41, 36 y 34 años. El 19 de julio de 1936 abandonan su convento de Mataró y se refugian en una casa de Riudarenas, pero son detenidas el 25 de septiembre y las trasladan a Cabanyes, en el término de Lloret de Mar. La noche del 26 se las llevaron al lugar llamado L’Hostalet, donde había un bosque que estaba a siete kilómetros de la población y allí las desnudan, después las violan y, a continuación, las penetran con palos por la vagina y, por último, y como muestra de desprecio a su virginidad consagrada, las introducen de un golpe los cañones de sus pistolas hasta la empuñadura, las desgarran del todo sus entrañas y aprietan el gatillo».
Se cometieron barbaridades en todas partes, mi generación tuvo conocimiento de ellas porque nos lo contaban los abuelos, no nuestros pobres padres que habían salido tan traumatizados que prefirieron callar, el mío nos dijo que las guerras las pierden todos y que deberíamos buscar el acuerdo, la concordia y la paz
Tengo la suerte de no echar la vista atrás, tampoco tengo mucho tiempo ya mis nietos me agotan ya que son unos bichillos.
Voy a hacerle un pequeño resumen de lo que hicimos:
Construimos un montón de pantanos que permitió aumentar la zona de regadío, llevar el agua a las casas para que nuestras madres no tuvieran que lavar en el río, nos pudiéramos lavar sin usar el barreño, llegar la electricidad a los hogares, yo vi la construcción del embalse de Contreras. Vi cómo llegaban a mi pueblo los técnicos agrícolas para hacer la Concentración Parcelaria que permitía la introducción de maquinaria agrícola, no se crea lo del campo idílico, segar con la hoz es pesado y dormir con la paja un verdadero tomento porque se mete la paja en las partes blandas; fue un espectáculo ver la entrada de la primera cosechadora, había más gente en la calle que el día de la Virgen; y plantamos millones de árboles por todo el país
Construimos hospitales y ambulatorios, abandonando por fin las Casas de Socorro.
Escuelas a miles, Colegios menores y mayores para que los pobres tuviéramos una oportunidad, por cierto, cuando llegamos a la Universidad nos dimos cuenta que los ricos eran iguales que nosotros y que , si le ¨»echábamos ganas» que dicen los mejicanos podíamos superarlos, y le echamos ganas porque éramos conscientes de dónde veníamos y valorábamos el esfuerzo de nuestros padres, recuerdo cuando el tiralinias echaba un borrón en el papel guarro el disgusto por lo que valía el papel; Universidades laborales, Universidades, Centros de formación profesional.
Presidente, no crea lo que le cuentan ciertos directores de cine, no conozco a nadie al que su profesor le haya intentado tocar el culo, es más, nuestros profesores consiguieron desasnarnos y nos enseñaron geografía del mundo, historia, leíamos a los clásicos españoles, a los principales escritores extranjeros y hasta traducíamos a Cesar. Me he pasado media vida viajando para conocer desde la Tumba de Agamenón hasta el Irkustk de Miguel Strogoff, así como los paisajes de los hermanos Karamazof, no teníamos a la sexta pero leíamos a Platón, Kant, Nietzsche, de éste último no conseguí entenderlo, con esto quiero decirle que los nietos de los campesinos cuyo futuro estaba marcado al nacer, tuvimos el regalo de poder acceder a cierta cultura, nunca podré agradecer a mis profesores lo que hicieron por mí, no sé si eran o no franquistas, pero sé que querían lo mejor para nosotros.
Mi padre, falangista cabreado con el Caudillo, no nos permitió asistir a ningún campamento del Frente de Juventudes y mira que miles de mis compañeros disfrutaron en sus vacaciones tanto en la montaña como en el mar
Y millones de viviendas que podíamos adquirir con unas mensualidades ridículas, sólo tiene que pasearse por cualquier ciudad y verlas, a mi familia nos dieron una en Badía del Vallés, aunque no lo crea, hasta las empresas construían casas para sus obreros y el Estado Residencias para que pasasen las vacaciones con su familia, están ahí, solo tiene que visitarlas,
Y conseguimos ser una potencia industrial, naval, turística…
Tanto es así que logramos elevar en más de 15 años la esperanza de vida y rebajar la natalidad infantil
No sigo, para no cansarlo, lo que no entiendo es como se pudo hacer todo esto y más sin pagar apenas impuestos, y teniendo una deuda del 9 por ciento, seguramente porque no había tantos políticos, tantas empresas públicas para colocar amigos, ni tanta corrupción.
Presidente, eran otros tiempos, las casas estaban abiertas, las mujeres sacaban sus silla a la calle en verano para hablar porque no había televisión, los niños jugábamos como posesos haciéndose el tiempo muy corto y las niñas tenían juegos con canciones que todavía resuenan en mis oídos.
Presidente, voy al grano, no era un mundo ideal pero tampoco el infierno que nos quieren vender, ese mundo lo creamos entre todos, respetábamos las ideas de los demás y sus opiniones; como ahora en las ONGS donde a nadie se le pregunta si es o no creyente o qué creencias tiene, conseguimos crear un país vivible, más culto y más tolerante lo que permitió que pusiésemos la guinda con la votación de la Constitución del 78, votada por franquistas y antifranquistas, que tiene como principio el perdón como motor de la historia, la frase la leí en un artículo sobre Mandela y Botha y se me ha quedado gravada porque define muy bien lo que nosotros hicimos,
No sabe el respeto que le tengo, me guste o no, tendré una opinión cuando vea lo que hace , es usted el presidente de mi querida España, le deseo que lo haga bien porque de usted depende el bienestar de los pobres, le ruego que no vuelva crear trincheras entre nosotros, que no vuelva a abrir heridas, que dedique su labor a ayudar a que los jóvenes puedan acceder a una vivienda, a que las mujeres puedan tener hijos porque reciban ayudas y tengan un mercado laboral que permita compaginar la maternidad con su trabajo, que saque de la calle a los pobres expulsados del mercado laboral por la crisis, que consiga que nuestras universidades sean punteras en el mundo, que nuestros investigadores no tengan que salir del país, que los jóvenes que tuvieron que emigrar por motivos económicos puedan retornar, que….hay tantas cosas que hacer
Como ha podido ver yo siempre agradeceré al franquismo lo que ha hecho por la clase trabajadora, digo el franquismo porque Franco dirigió el país pero hubo millones de personas que, bajo, su mandato fuimos capaces de salir de la miseria y de la humillación. No me avergüenzo, es más, me siento orgulloso de ello, cuando veo cómo viven mis nietos siento la satisfacción de que su abuelo ha colaborado a su bienestar aunque ellos nunca los sepan.
No tengo su preparación, ni mucho menos su poder, pero, como persona mayor le digo que si humilla al artífice de ese milagro español que conseguimos entre todos, no cerrará heridas, además, no servirá de nada, su obra quedará en nuestra historia, por otro lado, no se ofenda, será una prueba de que no ha entendido el espíritu de nuestra Constitución, yo le he visto cantando la internacional con el puño en alto, no lo comparto pero lo respeto como demócrata que soy, como ya le he dicho, fuimos los franquistas y antifranquistas los que trajimos la libertad basada en el respeto a los demás y, sobre todo, a las leyes, y, si yo le respeto aunque esté en las antípodas, creo que usted debe hacer lo mismo como hicimos ya en el 78.
Le recomiendo que no oiga los cantos de sirena de aquellos que consideran que es un acto de valentía meterse con un muerto, no es así, es un acto que no voy a calificar para no ofenderlo, le recuerdo la anécdota de Carlos V al cual le propusieron desenterrar a Lutero y el contesto que le hacia la guerra a los vivos y no a los muertos y mire que Lutero le hizo la vida imposible.
Sea valiente y consiga que todos los niños españoles puedan estudiar en castellano además de en la lengua autóctona,sea valiente e impida que se utilicen las lenguas como barreras contra los profesiones de otras comunidades autónomas, sea valiente y consiga que nadie tenga que utilizar los servicios sanitarios de otra comunidad siendo considerado como un desplazado, sea valiente y consiga que no desperdiciemos los millones de litros de las crecidas del Ebro y consiga llevar el agua a Alicante, Murcia y Almería. Si nosotros pudimos hacer el Trasvase Tajo Segura, ahora debe ser mucho más fácil con la tecnología actual.
Y, sobre todo, no permita que volvamos al cuadro de «Pelea a Garrotazos» de Goya.
Atentamente:
José Maseda García
