UN PADRENUESTRO

UN PADRENUESTRO

 

Aun no siendo muy hábil, si uno pulsa

El denso ambiente que hay en la cocina

De la Política, no a salsa insulsa

 

Le sabe, como tampoco a cecina

En adobo … La tiene tan convulsa

La pulsación, que si se acoquina

 

Y con nuevos arrestos no expulsa

Los pésimos presagios de la mente

Y enérgicamente los repulsa,

 

Es porque ya se encuentra inconsciente

Y su salud ya da para poco …

Si de los manjares que hay en la fuente

 

Del Poder, su agrio sabor tampoco

Lo nota ya y, terco como un mulo,

El formar Gobierno le come el coco,

 

Mejor se monta en un cachirulo

Y se larga ya con el Zapatero

A Venezuela a hacerse el chulo,

 

Lo que tiene en el hablar casero

Un sabor más bien un tanto amargo,

Como el del jumento más grosero

 

Que hemos soportado en el cargo

De Presidente, y aún más siniestro

Cada vez que sale de su letargo;

 

 

Si no le cierra la escuela al maestro

Honoris causa de la felonía,

Mejor que recemos un Padrenuestro,

Si lo del Sánchez … ¡no es una manía!.

Autor

Salvador Monzó Romero

Salvador Monzó Romero cuenta la feria según le ha ido y según le va, siempre ante la pantalla de la Televisión, reivindicando desde su sillón-bol, un tanto escorado a la derecha, su derecho a la crítica mordaz y ácida, pero con carácter moralizante.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído