ANGELITOS ROJOS

ANGELITOS ROJOS

Cuando me muera, si acaso voy al cielo,

Y no hubiera angelitos negros, tendría

Una gran decepción … Puso tanto celo

 

Antonio Machín y con tanta porfía

Pidió que los pintaran, -(de sus canciones

En la mejor, que cantaba noche y día,

 

A todas horas, más que por los rincones

La Salvaora)-, que, ante su ausencia,

Seguro que exclamaré: … ¡Manda cojones!;

 

Esta canción hace acto de presencia

Muchísimas veces en mi memoria,

Y pienso que será como consecuencia,

 

Que los angelitos rojos en la gloria,

Como aquí en la tierra tienen pinceles,

Allí oirán una tras otra jaculatoria,

 

No obstante, hayan sido unos peleles

Sus ancestros, por no decir, tristemente,

Algo más fuerte, como viles y crueles;

 

Pero ellos, de muy niños, sabiamente,

Para no vivir aquí entre abrojos,

En Román paladino, con mala gente,

 

Volaron al cielo, abriendo los ojos

A los colores de la felicidad,

Puesto que el que sus padres fueron Rojos,

No tienen culpa ellos… ¡de tanta iniquidad!.

 

 

 

Autor

Salvador Monzó Romero

Salvador Monzó Romero cuenta la feria según le ha ido y según le va, siempre ante la pantalla de la Televisión, reivindicando desde su sillón-bol, un tanto escorado a la derecha, su derecho a la crítica mordaz y ácida, pero con carácter moralizante.

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