¡PELILLOS A LA MAR!

¡PELILLOS A LA MAR!

 

Anda suelto un ser minúsculo,

Que, removiendo la mierda, cobra fama;

Ajeno a todo escrúpulo,

A quien obra bien difama,

Y a quien mal, no solo le otorga músculo,

Sino que también le pone mesa y cama;

 

Satisfecho de sí mismo,

Está convencido de que da la talla

Siempre, tanto en el abismo

Del mal, que en eso no falla,

Como del bien, donde, sino un sinapismo,

Es, como todos los suyos, morralla;

 

Si no con gente vulgar

Y gris, alguna que otra vez, es con gente ruin

Con quien comparte, la mar

De contento, el botín;

Y sin más que alabar, ¡pelillos a la mar!:

A mi laudatorio al Évole doy fin …

 

Confío, no obstante, que no le siente mal,

Si siempre que sale, … ¡cambio de canal!.

Autor

Salvador Monzó Romero

Salvador Monzó Romero cuenta la feria según le ha ido y según le va, siempre ante la pantalla de la Televisión, reivindicando desde su sillón-bol, un tanto escorado a la derecha, su derecho a la crítica mordaz y ácida, pero con carácter moralizante.

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