MINISTRO SIN MINISTERIO

MINISTRO SIN MINISTERIO

 

Con un pie en el estribo

Del tren que acaba en el trullo,

Está ya, puesto el barullo

De su haber el rojo vivo,

De España el mayor capullo;

Está llegando a la meta

De hacer más la puñeta,

Pues conocido el medio,

No queda otro remedio,

Que cortarle la Coleta;

 

De la hipocresía signo,

Siempre con cara de perro,

Y cuando no, es de entierro,

Está claro que es indigno

De España tener el hierro;

Presumía este ceporro,

Porque tiene mucho morro,

Que ni pronto ni más tarde,

Con su doblez del alarde,

No estaríamos hasta el gorro;

 

Despacio, pero sin pausa,

La Justicia, no en vano,

Está a punto a este fulano

De abrirle pronto la causa,

Para meterle la mano

En el fraude de su hacienda,

Que ha declarado a la Hacienda;

Y si no se va al infierno,

Que lo echarán del Gobierno,

Va a ser que no tiene enmienda;

 

Ministro sin Ministerio,

Siempre que le veo serio,

Como hiena en cautiverio,

Debatiendo sin criterio,

Me tomo un refrigerio,

Que me sirva de cauterio,

Porqué es … ¡un sin misterio

Político-Cementerio!,

En el que ya su imperio

No será un vituperio.

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Autor

Salvador Monzó Romero

Salvador Monzó Romero cuenta la feria según le ha ido y según le va, siempre ante la pantalla de la Televisión, reivindicando desde su sillón-bol, un tanto escorado a la derecha, su derecho a la crítica mordaz y ácida, pero con carácter moralizante.

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