DOS CRUCES

DOS CRUCES

I 

Apenas dice nada, pero larga

Por su boca más que Calleja cuentos

Escribió y lanzó a los cuatro vientos;

Con su lengua afilada como adarga,

 

La Yolanda Díaz es quien se encarga,

Por la almendra de su cargo, de cientos

De parados que claman, con acentos

Desgarradores, a los que aletarga

 

Gesticulando más que los jumentos

Dando coces, o como una descarga

De gestos que sólo su instinto carga;

 

Tenemos pues, obviando otros tientos,

Una Ministra toda espavientos,

A quien almendra … ¡le ha salido amarga!.

II

La Celaá, sin embargo, tan adusta

Como una cuesta arriba, o una mula

Llena de mataduras, ni con bula,

El subirla o el montarla nos gusta;

 

Apenas habla, salvo si robusta

Se siente y le devora la gula

De instar la aprobación de una ley nula,

O en caso de promulgarse, injusta;

 

Mejor que esté callada, que aunque pula

Su lenguaje y parezca que lo ajusta

Al sentido común, lo estrangula;

 

Si obtusa, lo poco que habla la augusta

Ministra, una nueva sandez acumula,

Justo y necesario … ¡que le den fusta!.

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Autor

Salvador Monzó Romero

Salvador Monzó Romero cuenta la feria según le ha ido y según le va, siempre ante la pantalla de la Televisión, reivindicando desde su sillón-bol, un tanto escorado a la derecha, su derecho a la crítica mordaz y ácida, pero con carácter moralizante.

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