Por más que los Rojos quemaran conventos,
Violaran monjas y asesinaran curas,
No lograron dejar la Iglesia a oscuras,
Como ¡aún! pretenden estos elementos
Emular hoy en España lo sangrientos
Años de sus obscenas cabalgaduras
En el Gobierno, del que algunas figuras
Del que tenemos, se beben ¡aún! los vientos;
Lleva España en sus largas singladuras
La fe cristiana, cual, de sus argumentos
El más sólido, en los mismos cimientos
De su gloria universal … Las meteduras
De pata del Rojerío, con tormentos
¡Aún! los tiene removiendo basuras ….
Duro es vivir rodeados de excrementos,
Mientras que gobiernen … ¡estos caraduras!.

