Le pregunto a usted, señor Marlaska:

¿No se siente usted acorralado?;

Aunque mire usted a otro lado,

Le están largando a usted cada zasca,

 

Que, si más pronto que tarde, no casca,

Desde luego usted huele ya a excusado;

Tal como Juez fue bien considerado,

Como ministro usted tan solo masca

 

La roña de un armario en mal estado,

En el que tan solo queda la hojarasca

Del árbol caído, con la que se atasca

 

Cada vez que, por su cargo, es dado

A ahogarse en los charcos de una tasca

Turbulenta … ¡o salvarse a nado!;

 

Si tuviera fe, tal como se enfrasca,

Más que un Ministro, … ¡es usted un pecado!.

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Autor

Salvador Monzó Romero

Salvador Monzó Romero cuenta la feria según le ha ido y según le va, siempre ante la pantalla de la Televisión, reivindicando desde su sillón-bol, un tanto escorado a la derecha, su derecho a la crítica mordaz y ácida, pero con carácter moralizante.

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