¡QUÉ CASUALIDAD!

¡QUÉ CASUALIDAD!

 

El Ministerio de Igualdad

Es que el que más desiguales causa,

Por mor de quien, de su necedad,

De prisa maneja y sin pausa,

A su aire, toda la humanidad;

 

Ha instado que a su voluntad

Se puede ser don, doña o doñe,

Por mor de la utilidad

Del coño y la coña, o retoñe

Ya, sin más, la ambisexualidad;

 

Ya aquello de lo que Dios une

No lo separe el hombre, a su edad,

Lo acuna, lo acuno o lo acune

Quien sea, su fecha de caducidad

La abolido lo de ser inmune;

 

A la vista la inmunidad

De este despilfarro, despilfarra

O despilfarre, y la paridad

Entre la pachorra y la garra,

Ambas gozan de impunidad;

 

Tanto montan por tanto la ira,

Iro o ire, que la caridad,

La cáscara amarga de la mentira,

Que el dulce grano de la verdad,

Incluso el muerto que aún respira;

 

Y aquí es donde a la disparidad

Le cabe el honor de tener cabida,

Puesto que la superioridad

Moral de la Izquierda no olvida

Que es de su exclusiva propiedad,

 

Pues que en ella, ¡que casualidad!,

Le va a la Irene, ¡coño!, la vida …

¡Sin el Ministerio de Igualdad!.

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Autor

Salvador Monzó Romero

Salvador Monzó Romero cuenta la feria según le ha ido y según le va, siempre ante la pantalla de la Televisión, reivindicando desde su sillón-bol, un tanto escorado a la derecha, su derecho a la crítica mordaz y ácida, pero con carácter moralizante.

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