Bokabulario

La izquierda de México quiere el poder en la calle

No puedo más, lo reconozco. Una semana sin navegar es demasiado para mí, así que dejo la playa, el chiringuito y los niños por un rato y me conecto a mi blog.

Quiero comentar un asunto muy importante, pues afecta al país con mayor número de hispanohablantes, México, con 107 millones de personas, y a la expansión del chavismo por Iberoamérica.

Después de las elecciones presidenciales, celebradas el 2 de julio y que ganó por casi 250.000 votos el candidato de la derecha Felipe Calderón, el candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Manuel López Obrador, no reconoce su derrota y ha sacado a sus adictos a la calle. Aunque López Obrador dice que sólo quiere un tercer conteo de los votos (los dos anteriores ya le dieron por perdedor), también ha reconocido que sólo admitirá su victoria.

Su última maniobra ha consistido en ocupar el Zócalo, en la capital como forma de presión a los magistrados que el fin de semana decidieron que se recontasen sólo el 9% de las mesas. El alcalde, Alejandro Encinas, que es de su partido, permite no sólo el asentamiento ilegal, sino el robo de energía y la manipulación de alimentos.

Este modelo a muchos nos resulta familiar, ¿verdad? Desde el bloqueo de las pistas del Prat al asalto de las sedes del PP, sin que haya detenidos ni procesados. Los ciudadanos decentes quedan abandonados por las autoridades ante los alborotadores, unas veces por miedo y otras por complicidad.

Como no podía ser menos, el PSOE también participa en este movimiento golpista. La filial del PSOE en México respalda a López Obrador

por solidaridad con la izquierda.

Por cierto, hablando de solidarios, ¿dónde están los progres galleguistas de Nunca Mais y los de ecologistas de Greenpeace?, ¿no se han enterado de que Galicia está ardiendo? ¿O es que como la Xunta la controlan los nacional-socialistas ya no les interesa? Parece que lo fundamental, aparte de derrotar a Fraga, es que todos hablen gallego, perdón galaico-portugués. Si los bomberos hablan gallego, los aldeanos sienten menos las pérdidas causadas por los incendios. Igual que los nacionalistas catalanes, que sólo se ocupan del Prat para pedir que se lo entreguen.

Lo lamentable y descorazonador no es que nos haya chiflados en la política, sino que reciban millones de votos.

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Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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