Entre todas las declaraciones y documentos que se han recordado estos días se ha omitido una carta que a mí me parece reveladora de la obra de Rodríguez: una carta de varios etarras en la que reconocían que estaban derrotados.
La carta la escribieron en agosto de 2004 seis etarras condenados por asesinatos, entre ellos Pakito, antiguo del aparato militar de ETA, y afirmaban en ella:
Esta lucha armada que desarrollamos hoy en día no sirve. Esto es morir a fuego lento. No se puede hacer una lucha armada a base de comunicados y de proferir amenazas que luego no se cumplen. No se puede desarrollar una lucha armada cuando se es tan vulnerable a la represión (…) nunca en la historia de esta Organización nos hemos encontrado tan mal y en las últimas comunicaciones no se atisba ninguna reflexión sobre ello.
Es decir, los pistoleros de ETA reconocían que en los años anteriores el Gobierno y la sociedad españoles les estaban derrotando. Sin embargo, al poco de lleagr Rodríguez , ETA y su brazo político recobraron la esperanza. El nefasto presidente que sufrimos acaba de anunciar que va a derogar el medio que sirvió para acorralar a los asesinos abertzales, el Pacto Antiterrorista, que incluye la ilegalización de Batasuna.
Me temo que después de las próximas elecciones locales volverá a haber cientos de concejales proetarras en los ayuntamientos vascos y navarros, lo que significa liberados, txibatos, recopiladores de información…
El domingo coincidieron dos entrevistas: una de Rodríguez –más Bobo Solemne que nunca- en El País y otra de Otegui en el Gara. De éste dijo Rodríguez que tenía «un discurso de paz».
A la pregunta de si nunca negociará con ETA, Rodríguez responde:
Hoy es un debate que no tiene sentido. No tiene ningún sentido porque acabamos de poner punto final a un diálogo que ha roto de manera cruenta ETA. Hoy hay que hablar del mañana, del mañana inmediato. De la respuesta que desde el punto de vista del Estado de derecho, desde el punto de vista de la política, demos a la situación que ha creado ETA.
Traduzco: hoy no, mañana tampoco, dentro de tres meses quién sabe. Los que tenemos cierta edad ya nos conocemos el lenguaje socialista, cada vez más parecido al del PNV y Eusko Alkartasuna.
Otegui explica la negativa de Rodríguez a comprometerse:
Creo que todos los puentes están abiertos, aun entendiendo que en este momento el PSOE ha decidido cerrar los suyos. Pero estoy convencido de que todos se volverán a abrir en el futuro inmediato si de verdad hay voluntad sincera de buscar soluciones.
El ex pistolero le plantea un desafío al cobarde Rodríguez:
si el PSOE quiere liderar unas segunda transición y reforma del Estado español en términos democráticos necesita estabilizar y dar solución al conflicto vasco.
Por último, Otegui insiste en que los socialistas se relacionaban con los etarras desde antes de que la llegada en tren de Rodríguez al poder, cuando éste prometía que iba a cumplir el Pacto por las Libertades y cuando caían asesinados hasta sus concejales.
hay que recordar que la oportunidad que se abrió con el alto el fuego se debió a que DURANTE AÑOS HUBO UN PUENTE ABIERTO, aunque no oficial, entre el Partido Socialista y la izquierda abertzale.
¡En qué muladar nos ha hundido el PSOE para que tengamos que creer antes a los etarras que al presidente del Gobierno! ¿Le debe Rodríguez algo a ETA?
