Aunque pueda no parecerlo hay quienes están y estamos preocupados por el Cambio Climático, no negamos en absoluto los problemas que la contaminación acarrea y puede acarrear al Planeta y creemos que deben ponerse cuantos medios sean posibles para prevenirlo.
Pero lo que está sucediendo empieza a ser de todo menos serio. Aquí el no hace catastrofismo es porque ya se ha pasado directamente al Apocalipsis. Aquí lejos de un verdadero debate energético donde, sin consignas de pegatinas, se discuta un futuro y real y realista y la cuestión esencial de la energía nuclear , en lo que estamos es un espectáculo circense donde ¡hale hop! todo es ante, donde, como ,cuando, por y para el Cambio Climático. Va a acabar provocando cambio climático hasta la tos. De hecho ya se nos ha advertido que las flatulencias de las vacas son lo peor de lo peor y no se si la Narbona no se descolgara con que hay que darle capote a toda la cabaña vacuna o como fórmula intermedia prohibirles tirarse pedos.
Todo ha de ser verde, ecológico, no contaminante , no emisor y muy, muy sostenible. Todo ha de ser verde, muy verde. Por supuesto que los coches y ahora los pisos y ,en un descuido, hasta los “pises” tendrán la obligación de ser verdes. Va a ser tal el hartazgo de aquí a marzo que para entonces ya se habrá acuñado un nuevo casticismo: “mandar a tomar por Gore”.
