Uno de los tópicos que más circulan en la vida española es que éste es un país de izquierdas y que el centro-derecha sólo gana las elecciones cuando los izquierdistas no votan. He desmontado este lugar común en este análisis.
Tenía que ser en El País. Belén Barreiro, en un artículo publicado en El País, afirma sin ninguna prueba:
«En España, donde hay más ciudadanos de izquierda que de derecha, la abstención de una parte de los ciudadanos más próximos al PSOE es requisito imprescindible para la victoria de los populares».
Se entiende que el tópico lo difunda la izquierda, pues le beneficia, tanto a sus partidos como a sus medios de comunicación y, por tanto, a su hegemonía ideológica (y sus negocios) en la sociedad. No se comprende, por el contrario, que el otro bloque lo acepte sin rechistar cuando los datos demuestran lo contrario.
De las 15 circunscripciones con mayor participación, incluso por encima del 80%, el PP es el primer partido en 14. Por el contrario, entre las 15 con menor participación en 12 el ganador es el PSOE o su hermano el PSC. Y varias de estas circunscripciones las ganaban los socialistas de manera holgada hasta 1993 (Valencia, Murcia, Alicante y Toledo) o 1996 (Albacete). Si en Cuenca, Guadalajara, Ávila y Segovia se puede aducir que la población es tradicionalmente conservadora, mayoritariamente de edad avanzada y formada por funcionarios y jubilados, esos argumentos no valen en los casos de Madrid, Valencia, Murcia, Alicante y Toledo, que han crecido en población de todos los orígenes y edades y con una estructura productiva en industrias modernas.
En cambio, en el grupo de las 15 circunscripciones con menor participación, aparecen algunas como Vizcaya, Barcelona, Tarragona, Gerona y Álava que en 2004, bajo el impacto de los atentados terroristas del 11-M, superaron la media nacional de votación. Ahora, en cambio, quedan por debajo no sólo de la nueva media nacional, inferior en sólo tres décimas, sino de regiones habitualmente abstencionistas, como Galicia.
Si las elecciones del 9 de marzo se cuentan entre las de mayor participación, ello se debe a que los electores de Madrid, Valencia, Murcia, Toledo y Alicante, tanto veteranos como primerizos, acudieron en masa a las urnas… y optaron por las listas del Partido Popular. La movilización popular no beneficia necesariamente al PSOE.
