La vicepresidenta Salgado (se enfada mucho con los periodistas si la tratan ¨sólo” de ministra) está dispuesta a reiniciar su cruzada contra el vino que fue truncada por una autentica rebelión de muchas comunidades autónomas de los más diversos signos políticos, por todas las organizaciones agrarias y por algunos de sus propios compañeros de Gobierno. Hoy esta mujer, caracterizada por sus obsesiones prohibitorias, ley antitabaco y esta frustrada de prohibición de la publicidad del vino , una auténtica monja de la ley seca y una rediviva dama militante muy en diseño fashion del Ejercito de Salvación Nacional contra el Vicio y el Pecado pretende asestar una traicionera puñalada al sector llevando al consejo de ministro como una de sus primera medidas un impuesto especial contra el vino.
España es el país del mundo con mayor extensión dedicada a este cultivo, un 15% del total mundial, con la tercera mayor proporción y donde se ha dado una autentica revolución empresarial y de calidad para convertir nuestros caldos en muy cotizados , exportables y a la altura de los mejores del planeta. Un esfuerzo enorme y positivo pero muy difícil de afrontar por gestores de las bodegas, en muchas ocasiones cooperativas de pequeños propietarios. Ni que decir tiene que en el sector primario, en cuanto a sostenibilidad del medio agrario y al mantenimiento de la población rural se refiere es absolutamente imprescindible . es más, es el cultivo presente en todos y cada uno de las comunidades autónomas, el más extendido . Todas tienen viñedos, incluidas las isleñas. Alguna, como Rioja aparece por entero identificada con el y puede decirse que sí algo ha tallado nuestro paisaje más que nada, más incluso que el olivo el cereal es la vid. No falta desde Galicia a Almería ni desde Cataluña a Huelva .
Su anterior pretensión, en un momento de tremenda competencia con los otros grandes países productores y exportadores, Francia e Italia, y con los emergentes, Argentina, Chile, Sudáfrica y Australia , de prohibir su publicidad fue tan enorme disparate que por fortuna se abortó . Ahora la pretensión, que quiere llevar de inmediato al consejo de Ministros, es gravar al producto con un impuesto. Como están los tiempos, con las dificultades de bodegas, cooperativas y viticultores para dar salida a sus producto es lo que le hacia falta al vino y al campo español. Una señora enemiga feroz de lo que es cultura milenaria, producto esencial y sostén de centenares de miles de familias , una enemiga declarada del vino es justo lo único que no nos hacía falta para nada en este momento.
Espero que la vuelvan a parar. Desde luego no será por falta de ganas en la propia organización del PSOE donde su trato displicente, lejano y prepotente le ha granjeado la general antipatía y una imagen absolutamente alejada de los más sencillos valores socialista que algunos todavía quieren mantener.
P.S. Me dicen gentes muy bien informadas que la reacción a esta nueva intentona de la Salgado, incluso enel propio PSOE y hasta en parte del Gobierno, está siendo tan fuerte que lo que iba a ir de inmediato a consejo de Ministros está siendo «aplazado».
