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El día del bombardeo en Guernica no hubo mercado

El día del bombardeo en Guernica no hubo mercado

Se cumple un nuevo aniversario del que parece que fue el único bombardeo de una ciudad de la guerra civil española, el de Guernica, cuado la realidad es que hubo muchos más, y los primeros en cometerlos fueron los republicanos del Frente Popular. Os dejo un artículo mío sobre uno de los elementos del mito de Guernica: no hubo mercado. Ya me he colocado el casco.

En Arde Guernica y en la versión posterior, El holocausto de Guernica (Plaza y Janés, 1987), Vicente Talón hace un descubrimiento que no ha sido capaz de superar el muro de mentiras, consignas y tópicos: el 26 de abril de 1937 no se celebró el tradicional mercado.

En los años de la dictadura franquista Talón encontró a quien el presidente del Gobierno vasco, José Antonio Aguirre, había nombrado –el 25 de abril– delegado gubernamental en Guernica: el guipuzcoano Francisco Lazcano, que trabajaba como jefe de una empresa de cerrajería sin haber sufrido represalia alguna.

La ofensiva de los nacionales contra el frente norte, desde Eibar y Ondárroa hasta Gijón, había comenzado el 31 de marzo, bajo la dirección del general Mola, con el plan de avanzar de este a oeste y conseguir la conquista de una rica zona, con minería, ganadería, industria pesada, astilleros y población. La primera acción fue el bombardeo de Durango, a la que siguió un lento avance de los batallones, que llevaban en punta a los requetés navarros y vascos; también había unidades de voluntarios italianos, regulares (moros), legionarios y, por supuesto, falangistas y soldados normales.

La cúpula del PNV estaba en negociaciones para rendirse a los italianos a través del cónsul Francesco Cavalletti, a la vez que Aguirre clamaba por la radio que los vascos defenderían el solar de sus mayores hasta la última gota de sangre.

Lazcano, que había vivido las derrotas y las retiradas desde Irún hasta la muga con Vizcaya, conocía muy bien la potencia de la máquina bélica de Mola. Además, cuando se dirigía en coche a Guernica sufrió un bombardeo en Arbacegui-Guerricaiz (hoy Munitibar).

Nada más llegar, le contó a Talón, ordenó la suspensión del mercado, y para impedir que los baserritarras bajasen a la villa foral con sus productos (quesos, corderos, miel, pimientos, alubias…) colocó piquetes de soldados en las carreteras, los caminos y los cruces de la comarca. También prohibió la celebración del partido de pelota programado para la tarde. Aun así, varios campesinos llegaron a Guernica por caminos secundarios. Otra de sus órdenes fue la retirada de las calles de la villa de todos los vehículos de motor sin objetivo concreto.

Además, Lazcano reconoció que le había llamado por teléfono el jefe de Estado Mayor del Ejército del Norte para ordenarle que impidiese que entrasen en Guernica las tropas en retirada del frente, y que dispersase a los soldados acantonados en el pueblo por los alrededores. «En plena gestión me cogió el bombardeo», dijo a Talón.

EL BOMBARDEO Y EL DÉFICIT FISCAL

Para que veáis que no exagero cuando afirmo que el mito de Guernica es una especie de impermeable que permite a los nazionalistas baskos meterse en los charcos y tirar agua a todos los demás, podéis leer la tribuna del exdiputado de Eusko Alkartasuna Gorka Knorr en Deia en la que salta del bombardeo al déficit del Estado.

Sobre el entrañable recuerdo y reconocimiento a la memoria de las víctimas del bombardeo de Gernika y de todas las víctimas de los bombardeos y de la guerra en Euskadi, uno trata de visualizar qué es lo que puede pasar en los próximos meses en la política vasca y estatal. Lo he escrito hace tiempo: estamos en tiempos de reconquista española, los avisos para navegantes comienzan a tomar cuerpo pre-legal, con advertencias del poder central, que harían bien en tomarse en serio incluso quienes crean que esto no va con Euskadi y sus instituciones de autogobierno, las presentes, como el Concierto Económico, y aquellas a las que en el futuro queramos aspirar.

CODA: Junto con Vicente Talón, el otro mayor experto del bombardeo es el general Jesús Salas Larrazábal, que calculó el número de muertos en 126, como podéis leer en esta entrevista (los historiadores de Gernikazarra Historia Taldea, en 26 años de existencia, han encontrado 27 muertos más, con lo que dan una cifra de 153). El jueves 26 se presenta un libro suyo, Guernica, el bombardeo. La historia frente al mito (ed. Galland books), a las 19:30, en la Universidad San Pablo CEU, C/ Julián Romea 23, Madrid. Intervendrán además del autor, Juan Carlos Domínguez Nafría, rector de la Universidad, Rafael Permuy López y Carlos Pérez Uribarri.

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Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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