Seguimos avanzando hacia el precipicio, pero la casta política se niega a retroceder.
El Gobierno de Rajoy ha presentado su último plan para tratar de sacarnos de la crisis económica (en la que no hay que olvidar la culpa de ZParo, como pretende ahora la izquierda).
Las medidas, ya las conocéis porque las vais a sufrir: supresión de una paga extra a los funcionarios, reducción del subsidio a los parados, subida del IVA… Sin embargo, los mercados, el juez supremo de nuestra vida en este mundo, no se ha fiado del nuevo plan, de modo que la deuda pública supera el 7% (sus principales compradores son los bancos españoles, incluso los intervenidos, lo que es demencial), la prima de riesgo se dispara y la bolsa de desploma.
¿Qué ocurre? Que el plan de Rajoy actúa sobre los ingresos y los gastos corrientes más simples. Los ingresos, como demuestra las recaudaciones de Hacienda (IVA, IRPF, Impuesto de Matriculación, ITP, Combustibles…), se han reducido. Y ocurrirá lo mismo en los siguientes meses. Porque la gente tiene miedo y NO GASTA: prefiere no consumir y guardar. ¿Qué van a hacer los funcionarios sin su paga extra de Navidad, que antes se dedicaba a consumo? Recudir su gasto.
Pero el Gobierno del PP no ha tocado las CAUSAS DEL GASTO, que se resumen en el Estado autonómico y partitocrático establecido por la Constitución de 1978. No se van a eliminar cientos de municipios (hay ahora más que cuando murió Franco), no se van a suprimir diputaciones, no se van a despedir a los 14 defensores del pueblo regionales, no se van suprimir las embajaditas, no se van a cerrar las televisiones autonómicas (ni la nacional), no se va a suspender la construcción de más líneas de AVE (9.500 millones de euros el Valladolid-Galicia), no se han suprimido todas las subvenciones a las ONG de marras, tanto estatales como autonómicas, no se han cortado las subvenciones a CCOO, UGT, ELA-STV, CEOE y los partidos políticos, no se han eliminado las misiones de paz en el extranjero…
Añadamos: coches oficiales (con su gasto en ITV, seguros, combustible y chófer o chóferes); asesores, aeropuertos sin tráfico abiertos; pensiones a todo tipo de expresidentes, exlendakaris, exministros, exconsejeros, exparlamentarios; subvenciones a las energías renovables y a traducciones al euskera, al gallego y al catalán…
Los funcionarios de Bruselas y del Estado alemán, así como los empleados de las agencias de calificación ven los planes de Rajoy y que nada de lo anterior se ha suprimido, que un demagogo como Artur Mas llama a la sublevación contra el Estado para mantener su cacho de Presupuesto; y saben, como sabemos nosotros, que el pozo se seguirá agrandando. Entonces, ¿para qué prestar dinero a un país que se acerca a la quiebra por su arquitectura estatal y el egoísmo de su casta política?
Estamos ante la mayor crisis del régimen, ni el 23-F, ni el 11-M, ni el 14-M (felicitemos a los que votaron al PSOE; ¡cuánto les debemos!), y es de difícil solución, porque es externa por causas internas. Es decir, no nos queda otra que obligar a la casta política a cortar su derroche, pero ésta no quiere hacerlo, y hasta que no lo haga, la Unión Europea y el BCE no se volverán a fiar de nosotros.
Mi esperanza es pensar que los palos que estamos recibiendo desde el extranjero son para forzar a Rajoy, a Rubalcaba, a Mas, a Griñán, a Urkullu, a Feijóo, a Patxi y a toda la clase política a ponerse de acuerdo en que tienen que reducir sus despachos.
¡Fueron más patriotas los procuradores de las últimas Cortes del franquismo cuando aprobaron la Ley para la reforma Política! Y encima no cobraban pensionazos.
EJEMPLOS DE DERROCHE CRIMINAL
1) El País publica hoy un excelente artículo sobre ese bodrio que es la Ràdio Televisió Valenciana (RTVV), fundada en 1989 por una Generalitat socialista y arruinada por el PP local. Tiene 1.300 millones de euros de deuda y va a echar a 1.295 empleados. Un millón de deuda por empleado. Pero aquí se expone la barbaridad de esas televisioncitas:
Juli Esteve, coordinador de los servicios informativos desde la inauguración hasta la llegada del PP, asegura que fue importante ver, como símbolo, a alguien informando en valenciano con la Casa Blanca de fondo.
¿Por qué los españoles hemos de pagar estas cretineces que algunos llaman símbolos? ¿POR QUÉ? El paleto nazionalista que quiera excitarse, que lo haga con Viagra, en vez de con corresponsales falando en euskera o catalá desde Nueva York.
2) El pufo de Bankia:
Según fuentes financieras, el grupo catalán, que invirtió 100 millones de euros a petición del Gobierno para salvar la colocación, está detrás de la oleada de ventas protagonizada en los dos últimos meses por Morgan Stanley.
Así que el Gobierno de ZParo y Elena Salgado le pide a Caixabank que meta 100 millones de euros en Bankia… ¿A cambio de qué? ¿De Endesa?, ¿de prorrogar las concesiones de autopistas de Abertis?
3)El Grupo Godó aplica un ERE en su planta de impresión pese a haber recibido una subvención para ella de 5,5 millones de la Generalitat catalana.
