El propio presidente lo vino a anunciar desde la tribuna del Congreso. Que no tendría ni un instante de sosiego. Aunque del debate del Estado de la Nación, de donde pensaban algunos que se lo llevaban a desolladero, hubiera salido con mejor salud política de la que entró. Logró imprimir un cierto cambio en la percepción que del presente y sobre todo del futuro tienen los españoles, llevando, ante todo a sus votantes, que no son pocos, alguna dosis de ánimo y un cierto consuelo en un momento de verdadera desolación. En realidad, y dejando aparte a un cada vez más amortizado Rubalcaba, Rajoy planteó el debate como una explicación a la población de la situación , de lo sucedido, su particular relato de la crisis y el camino emprendido parta superarla. Esa fue la clave y ese fue su acierto mayor. Como también que sabemos cada vez con más certeza que Rajoy se juega todo a la economía y el empleo. El paro, al concluir su mandato, le absolverá o lo enviará a el y a su partido a las peores tinieblas exteriores.
Pero lo dicho. Ni unas horas de sosiego tuvo Rajoy. A nada la oposición mediática, mucho más organizada, contumaz y agresiva que la parlamentaria, comenzaba a revolver el caso Barcenas con la noticia de una vista al notario del ex tesorero en la que según la policía se había limitado ha declarar (ante el notario uno puede declarar lo que se quiere y el otro se limita a dar fe de que uno lo ha declarado, nada más) que desde los años 1994 al 2009 había sido responsable, junto con Alvaro Lapuerta del control de ingresos y gastos del PP y que esa cuenta analítica refleja los ingresos obtenidos en concepto de donativos y su correspondiente aplicación a gasto, “encontrándose visado el correspondiente soporte documental por ambos (Lapuerta y él) como responsables de la utilización de dichos fondos y reflejando con detalle los nombres de los donantes y de los perceptores de fondos”
Eso es lo expuesto por la UDEF pero de inmediato redes, digitales y rotativos se lanzaron a estimar que eso eran en realidad los “originales” de los papeles de Barcenas y que con ello se da veracidad a las fotocopias publicadas por el Pais. El Mundo fue aún más lejos asegurando que había depositado 9 cajas de documentos en la sede notarial con la instrucción de hacerlos públicos cuando fuera encarcelado.
En realidad entre lo uno y lo otro distaba un trecho inmenso. Sobre todo cuando en un lado se hablaba de lo visado conjuntamente con Lapuerta y que por el otro se campaneaba, sin sostén alguno, que el notario tiene el original que demuestra la presunta contabilidad B y que ello es lo que avala la prueba, la fotocopia del manuscrito, que sigo entendiendo que es claramente prefabricada y donde cabe la sospecha del montaje y la trampa de negar su autoría, para al quedar esta demostrada, hacerla aparecer como veraz en su contenido, cuando lo único que demostraría es precisamente que ha sido cocinada previamente y por tanto falsa, aunque contenga para hacerla creíble, verdades y mentiras. En resumen que la papela puede muy bien ser un manuscrito de Barcenas, pero ser absolutamente falso su contenido. En cualquier caso y en el supuesto de que Barcenas haya entregado tal documentación al notario, ya está tardando el juez de decirle a la policía que vaya a requisarlo. Pero a lo que se ve y dice la policía lo que hay es esa declaración ante el notario. Y de listas, nada.
Sin embargo, con ello ya se recargaba toda la munición en la tarde del jueves y aunque luego en la mañana del viernes se empezaba a detectar que podía ser pólvora mojada, a ello se aferraban de inmediato Valenciano y Rubalcaba para intentar resucitar después de su fiasco en el debate de donde el presunto líder socialista ha salido todavía más que cuestionado y hasta torpedeado por su “hermano “ catalán Pere Navarro. Vamos, que Rubalcaba se agarra a Barcenas como clavo único de esperanza para el y su inmediato futuro. Y es que tras lo visto ya no tiene otro al que agarrarse.
Pero las mayores preocupaciones del Presidente, aunque estas le amarguen, eran otras. Era que Bruselas seguía pronosticando que el 13 no hay recuperación y si más paro. Y era que de su discurso no quedara en horas nada más que hojarasca si lo dicho no se concretaba en algo. Quizás por ello y siguiendo su hoja propia de ruta, la que quiso rematar la semana fue la vicepresidenta Soraya Saenz de Santamaría con los decretos leyes que ponen en valor de inmediato los incentivos para la contratación de los jóvenes y el anuncio de la ley de Transparencia donde englobar todas las medidas anticorrupción donde si parece que el PSOE acepta incluir algunas propuestas.
Habrán de ser estos hechos quienes otorguen oxigeno no sólo a Rajoy sino a la maltratada confianza en el Gobierno. Si a partir del Debate se percibe un impulso decidido de aplicación de medidas positivas y de aliento a la economía, al crédito y al empleo, de algo habrá servido el discurso. Pero si no, lo que aumentará aún más será la sensación de fraude y desaliento.
PD. El debate sobre la abdicación del Rey está ya en todos los foros, con opiniones encontradas. Pero cuando un ex director de ABC, crecientemente beligerante desde la llegada del PP al poder y su continuidad como ex, José Antonio Zarzalejos se lanzaba a la piscina de anunciar que el asunto estaba siendo contemplado y estudiado por el Monarca, la Casa Real se veía en la obligación de un contundente desmentido. Para casi todos es probable que en un futuro no muy lejano, tras haber dejado despejado el camino de urdangarines y haberse tragado todos los sapos, e-mail y tizonazos, al heredero se pueda producir esa renuncia a su favor. Pero ahora no parece que toque, aunque ese sea el consejo de Navarro y la apuesta de Zarzalejos.
