Barcenas se exhibe cada día son su abrigo de aroma Chicago años 20 y la presunta princesa Corina enseña la patita y la pulsera. Y hay teles, hay medios, hay intereses, hay un Rubalcaba que no tiene otro refugio que las mantecas del tesorero, que solo muestran eso y nada más que eso en la pasarela mediatica. Un monotema, al que se aplican para envilecimiento de todos, y como novedoso elemento de estos tiempos oscuros las técnicas de la telebasura, los formatos goebelssianos de repetición hasta la nausea No hay más en la vida y si hay más se oculta. ¿Que importa que el déficit haya quedado en el 6,7? Eso es una bagatela insignificante que no merece comentario. ¿Qué va interesar que a pesar del estrambote de Italia nuestra prima aguante como las mejores y acabe cerrando en unos prudentes 378 reduciendo la diferencia con la trasalpina a apenas 40 puntos cuando hace nada estaba cerca de los 100?. Tonterías, esto solo era noticia estas cosas cuando cada día se anunciaba, profetizaba y admonizaba del llanto y crujir de dientes del rescate.
No hay nada que no sea el tesorero y la danesa que asegura jugar en ligas mayores. Ni siquiera que el PSOE se rasgue y el PSC traspase definitivamente la línea roja de la ruptura con su partido madre, con muchos de sus votantes y con España y su Constitución con la falacia comprada al separatismo de “su” derecho a decidir que no es otra cosa que pretender robarnos, expropiarnos a todos los españoles de nuestro derecho soberano a decidir sobre el conjunto de España. O sea, pretender que unos cuantos, una parte, decidan sobre un todo y que es de todos. Un algo que es un derecho, consensuado, pactado y votado histórico, vivo, reciente y democrático del pueblo español y soberano.
Esa es la traición del PSC al socialismo, al PSOE y a la Nación. La que inició Zapatero con sus quimeras de aprendiz de brujo, con su irresponsable discutir la Nación que como Presidente tenía el deber de defender en su esencia y unidad. La que tejieron y urdieron los Maragalles y los señoritos de Pedralbes, nacionalistas de elite que utilizaron siglas y a las gentes trabajadoras que para nada comulgaban con tales cosas para cambiarlos de orilla, la que concluyo Montilla con su maravillosa aportación de conseguir el título mayor de “tonto útil” del nacionalismo, galardón entregado el día que cordobés que se puso pinganillo para entenderse con un sevillano en el Senado, que además era Chaves y la que remata ahora Pere Esteve ya lanzado definitivamente por la senda de la escisión provocadora en clara deriva hacia la definitiva catástrofe partiendo de su mísera situación de no alcanzar, un partido que fue hegemónico, ni el 15% de los votos.
Eso está pasando ante la impotencia inane de un alelado Rubalcaba, sin autóritas ni poestas, sin resortes ni energías ni firmezas para hacer frente al desafío. Su respuesta, risible y penosa.Romper la historia del PSOE y destruir la idea nacional de un partido centenario, cuesta a ¡600 euros! el diputado. Por 13 o por 14, si cuenta a Chacón: 8400 euros es el coste por traicionar al socialismo, a su partido y a España.
Ante ello y ante un Rubalcaba paralizado pareció levantarse Carme Chacón como si fuera Carmen, la Carmen que aspira a dirigir el PSOE y recoger la bandera caída y pisoteada. Aunque fuera la niña de González y la mimada de ZP, por un instante la creímos o quisimos creerla. Duro una nada. Fue un posado. Sabia que o ponía ese perfil o todo su futuro en el PSOE se arrumbaba para siempre. No secundaré, dijo, nada en la senda de separar de Cataluña de España, que era acusar claramente a su compañeros de hacerlo. Pero ahí quedó. En un posado. La candidata a líder, frustrada de primeras, se hurto en las tablas. No voto eso ni nada. No votó. Hizo la finta y pretendió nadar y guardar la ropa. O mejor dicho a querer nadar con la ropa puesta, que es los mejor para acabar ahogada. Las viejas dos velas del PSC. Que se le han apagado las dos y no se ha dado aún cuenta. La una puede recibir el soplo definitivo si le hacen caso a Guerra y a muchos que se callan y el PSOE vuelve a recuperar sus siglas en Cataluña. De la otra ya tienen toda la cera comprada los nacionalistas.
Pero de todo ello no se puede hablar porque ni sale el abrigo de Barcenas ni la pulsera de Corina. Que son los que pasean a todas horas, a cada minuto y mil veces la imagen repetida por los programas del “Sálvame Político”.
(Publicado en los diarios del Grupo Promecal en Castilla y León y los Tribunas de Castilla-La Mancha)
