La Marea de Pérez Henares

La lotería, sin la envidia, se queda en nada

Como era de esperar, y de temer, y al igual que a la muy inmensa mayoría, mucho más que la famosa absoluta, no me ha tocado ni la pedrea. El consuelo es que por lo que sé no le ha tocado tampoco a ningún enemigo, ni a ningún conocido ni a ningún amigo. Porque, déjense de bondades angelicales más falsas que euros de cartón, la lotería la mueve la envidia. La más insana envidia, que sana la envidia no lo ha sido nunca.

Alfonso, el sabio tabaquero del café Gijón, “cerillero y anarquista” puso en su placa Arturo Perez Reverte en el lugar donde vio pasar la vida, nos vendió tabaco y nos prestaba un algo cuando andábamos tiesos, lo tenía muy estudiado, teorizado y científicamente comprobado.

En los números de Alfonso no había tocado nunca, pero que nunca, ni el reintegro. Pero todos los de la tertulia, y los de todas las tertulias y todo asiduo al café, aunque fuera pintor, que eran los más escurridos de bolsillo de todos, compraba un décimo. Y un día, que no habían llegado los otros aún a la mesa, me dió la lección magistral sobre el asunto.

.- Ni ha tocado ni va a tocar. Dalo por seguro.- me dijo.- Pero aunque no te quede ni para una caña tu te llevarás el número como todos. ¿Que por qué? . Imaginate por un momento que no, que este año no lo coges y zas toca, y le toca a Manolo Vicent, Tito Fernandez, a Manolo Alexander, y hasta tu amigo del alma Raul de Pozo, que ya te digo yo que la llevan todos. ¡Y a ti no!. Matas o te matas. Así que toma. Y que sepas que por lo mismo que tu ya la llevan todos y el más ansioso un décimo más después de preguntarme que cuantos llevaba su “mejor amigo”. La lotería es eso y lo que la mueve es el odio y la envidia.

Me llevé, como todos los años, el número, claro. Y no tocó como siempre, por supuesto. Y nos quedamos todos tan contentos porque tampoco les había tocado a los otros. Y cuando volvimos, tras las cenas navideñas, a sentarnos en la mesa junto a donde Alfonso vendía tabaco y nos prestaba dinero, el nos hizo la pregunta histórica y verdadera que destripaba otro de los grandes mitos de la “Nochebuena”.- “¿Qué, la Navidad bien o en familia?”.

Ya nos lo sabíamos y también que a poco alguno aunque no fuera exactamente una respuesta la daba con otra frase patentada tiempo atrás por Antonio Gamero: “¡Como fuera de casa no se está en ningún sitio!”

Muchos de mis amigos,Tito, Alexandre,Gamero ya no pueden comprar lotería, los hombres, ni ellos ni Alfonso competir en darme los “peores” consejos de mi vida y yo este año tampoco he ido a comprar al Gijón. Total¿ para qué?, además de que no va a tocar, si toca seguro que ya no les toca tampoco a ellos. Sin la envidia, y a nadie se envidia más que a los más cercanos y a quienes más se quiere y admira, la lotería pierde toda la gracia. Y más cuando encima no te toca nunca ni la pedrea.

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Autor

Antonio Pérez Henares

Ejerce el periodismo desde los 18 años, cuando se incorporó al diario Pueblo. Ha trabajado después en publicaciones como Mundo Obrero, Tiempo, El Globo o medios radiofónicos como la cadena SER. En 1989 entró al equipo directivo del semanario Tribuna, del que fue director entre 1996 y 1999. De 2000 a 2007 coordinó las ediciones especiales del diario La Razón, de donde pasó al grupo Negocio, que dirigió hasta enero de 2012. Tras ello pasó a ocupar el puesto de director de publicaciones de PROMECAL, editora de más de una docena de periódicos autonómicos de Castilla y León y Castilla-La Mancha.

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