Márius Carol habla en La Vanguardia del ‘affaire Hollande’ en un artículo titulado ‘La tolerancia francesa’:
Los ciudadanos franceses son más respetuosos con la vida privada que los colegas de la clase política. El diputado Daniel Fasquelle, de la UMP, ha pedido públicamente a Hollande que diga quién es la primera dama de Francia ante sus continuos cambios de pareja.
Y agrega:
Chantal Jouanno, exministra y senadora de la UDI, ha subrayado que los políticos son personajes públicos desde que se despiertan hasta que se acuestan y Hollande ha subestimado el riesgo mediático de una ligereza que no tiene nada de digna. Y así tantos otros diputados de la oposición. El senador socialista André Vallini ha salido en su defensa: “Estoy sorprendido de esa deriva hacia un voyeurismo intrusivo e indecente más propia de la peor prensa anglosajona”.
