Este martes, 14 de enero de 2014, Pablo Sebastián publica en República.es una columna titulada Obama, liderazgo de Rajoy y desafío catalán, en la que arranca diciendo:
El ministro De Guindos calienta el optimismo en Madrid con la noticia de que España ya creció en el ultimo cuatrimestre de 2013 un 0,3%, y anuncia mejoras para 2014 y la caída del paro por debajo del 25%. Unas horas antes el diario The Washington Post recibía a Rajoy en la capital americana con un reportaje sobre los disturbios de Burgos, y poco después y tras depositar el Presidente español una ofrenda floral en el cementerio de Arlington, Mariano Rajoy llegaba a la Casa Blanca para recibir el espaldarazo del presidente Obama en relación con la recuperación económica de España llegando a hablar del ‘liderazgo’ del Presidente español en dicha recuperación, pero haciendo un reproche y pidiendo a Rajoy un esfuerzo la lucha contra el paro.
Añade Pablo Sebastián:
La recepción y foto de Rajoy en el despacho oval incluía un guiño añadido a la unidad de España, y una advertencia para enviar a Artur Mas desde el centro neurálgico del poder mundial y en el día de la imputación por cohecho de Oriol Pujol. La cuestión de la secesión catalana sí salió en las conversaciones del despacho presidencial americano. Y puede que también se hablara de la inestabilidad institucional de España aunque eso no lo reconocerán. Pero es presumible que Obama haya interrogado a Rajoy sobre la salud física y política del Rey, e incluso que haya hecho la pregunta del millón: ¿piensa abdicar el Rey? Der Spiegel ofrecía desde Alemania una solución: «Es la hora de Felipe», titula el semanario teutón añadiendo que el Príncipe puede salvar a la Monarquía española.
Obama ha echado unos piropos a España y a Rajoy, agradecido como debe de estar por el ‘escudo anti misiles de Rota’, y la base de la fuerza de despliegue rápido de Morón, dos recientes regalos de nuestro país a la estructura militar americana en Europa, en la que España juega el papel de ‘portaaviones terrestre’ de las fuerzas USA de despliegue e intervención rápida en el Mediterráneo y el Oriente Próximo. Es decir, favor por favor, y puede que diálogo sobre conflictos y países donde España tiene alguna influencia por su Historia y su tradición, como son Siria -en Córdoba se celebra ahora una cita de la oposición siria-, Cuba o Venezuela, países en los que USA tiene un especial interés y dificultades para conectar.
Y concluye:
Bromas aparte, nos conformamos con el importante apoyo de Obama a España y a Rajoy, un éxito cantado de antemano que ya veremos lo que nos dura en el torbellino general español de la información en el que la tensión social e institucional, como ocurre ahora con la revuelta de Burgos y los nuevos caso de corrupción -la infanta Cristina declarará por fin ante el juez el 8 de febrero- siguen ocupando un destacado lugar en los medios españoles y también en los europeos y los americanos como lo ha demostrado en la capital americana The Washington Post.

