ELVIRA LINDO

«La masturbación bien entendida empieza por uno mismo»

"La masturbación bien entendida empieza por uno mismo"
Elvira Lindo

Este 2 de febrero de 2014 Elvira Lindo publica en el suplemento Domingo de El País un artículo titulado ‘Enemigos del sexo‘:

Si yo le preguntara a cada uno de mis amigos cómo abordan la sexualidad de sus hijos, no creo que distara mucho una respuesta de otra, pero el resumen vendría a ser que no quieren para su descendencia la perturbadora o inexistente información sexual que ellos tuvieron de niños. Somos la generación que abiertamente contó cómo los curas indagaban sobre los malos hábitos solitarios y prevenían de malformaciones físicas si el niño se tocaba. A las niñas no se nos hacía esa pregunta en el confesionario porque se ve que directamente no se concebía que tuviéramos fantasías sexuales.

Añade:

Esta semana me llegó un artículo que, confeccionado por el aula de sexualidad de la Universidad de Navarra y publicado en Abc, ofrecía a los lectores consejos prácticos para evitar la masturbación. El texto no estaba escrito en un tono religioso amenazante, sino que obedecía a la comprensiva pluma de quien entiende que el ser humano está sometido a tentaciones y han de ofrecérsele los mecanismos para rechazarlas: eligiendo bien las compañías, evitando el aburrimiento, llevando una vida saludable y haciendo caso omiso de esta cultura erotizada que nos invade. Esta información penetraba (con perdón) en mis neuronas en una semana en la que las palabras excitación, masturbación, penetración, orgasmo, paredes vaginales o contracciones musculares incontrolables han venido colonizando mi tiempo diario dedicado a la ficción. Bueno, se trata en realidad de una ficción basada en personajes reales. En unos ocho días he visto la primera temporada de la serie Masters of sex, inspirada en el libro sobre la vida y experimentos que el doctor Masters y la trabajadora social Virginia Johnson realizaron a finales de los cincuenta en Washington University, Saint Louis.

Y concluye:

Afirmó que el tamaño no importa, que las mujeres tienen capacidad de disfrutar orgasmos múltiples y que el desahogo de la masturbación no provoca en quien la practica ninguna consecuencia adversa, ahora, medio siglo después, la puerta se ha abierto para quienes están dispuestos a difundir que el sexo solo debe practicarse para procrear y que hay que apartar a nuestros jóvenes de esa costumbre tan fea. Opino que frente a dicho desacomplejado reaccionarismo hay que adoptar una desacomplejada respuesta. Mío es el aforismo que sigue: «La masturbación bien entendida empieza por uno mismo».

 

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