S. GALLEGO-DÍAZ

«Van pasando las semanas y el escenario político español no cambia, sigue idéntico, paralizado»

"Van pasando las semanas y el escenario político español no cambia, sigue idéntico, paralizado"
Soledad Gallego Díaz.

Este 2 febrero 2014 Soledad Gallego-Díaz titula ‘Un escenario político paralizado‘ su artículo semanal en el suplemento Domingo de El País:

Van pasando las semanas y el escenario político español no cambia. Se crispa más, eso sí, y va impregnando esa crispación en la conversación ciudadana, pero en lo sustancial sigue idéntico, básicamente paralizado. Paralizado y sin una agenda que dé algo de sentido al debate público. Ni por parte del Gobierno, ni de la oposición en su conjunto. Abundan los diagnósticos, eso que el irónico periodista austriaco Karl Kraus consideraba como la enfermedad que se reproduce con más facilidad, pero no se plantean programas ni ofertas de relevancia en el orden político, ni en el plano económico ni en el puramente institucional, ni desde luego, en relación con la situación en Cataluña.

Añade:

Pasan los meses y nada cambia en el escenario político en relación con el patente desprestigio de las principales instituciones democráticas. Casi nadie asume la defensa de las instituciones, no con palos y cañones de agua, lo que solo refleja el desprecio profundo que sienten hacia ellas, sino con el uso para el que fueron concebidas esas instituciones, un uso apropiado, decidido, enérgico, que las devuelva el prestigio basado en su utilidad democrática. Los políticos parecen haber aceptado que esa defensa quede en manos de los tribunales, una decisión absurda, que tendrá malas consecuencias, pero que se viene utilizando como la única vía posible.

Y concluye:

En el caso catalán es también patente la negativa del Gobierno a utilizar el tiempo para presentar un discurso que, al menos, deje en manos de la Generalitat la molesta gestión de un «no». Rajoy parece convencido de las ventajas del calendario (unas eventuales elecciones plebiscitarias catalanas tendrían lugar muy poco antes de las elecciones generales españolas, lo que, debe pensar, desactivaría un cierto modo sus consecuencias más inmediatas). Tan cómodo se siente el presidente, que seguramente será esta noche un espectador mas frente a su televisión para ver el diálogo entre el president de la Generalitat, Artur Mas, y el expresidente Felipe González. Como si no tuviera que ver con él. Como si Rajoy también pensara que lo más excitante que se puede ofrecer a los ciudadanos sobre ese tema es ese diálogo. Mientras, pasan las semanas y los meses.

 

GRAN SELECCIÓN DE OFERTAS MULTI-TIENDA

MÁQUINAS DE CAFÉ

ACTUALIZACIÓN CONTINUA

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído