Este lunes, 10 de febrero de 2014, Antón Losada publica en eldiario.es una columna titulada ‘La princesa prometida’ en la que arranca diciendo:
Entre la interesada pirotecnia del debate manipulado sobre los paseíllos, la seguridad o las conspiraciones contra la imputada, la realidad se ha abierto paso como suele.
Añade que:
La propaganda es efímera y la realidad pervive. La secuencia de la infanta entrando a declarar en Palma es el reverso tenebroso de los vistosos reportajes gráficos de su boda en Barcelona
Y concluye:
Si la infanta hubiera acudido voluntariamente hace unos meses al juzgado, seguramente habría evitado tanto parte del desgaste Real como una costosa mudanza a Suiza

