Este viernes, 14 de marzo de 2014, Juan Ramón Rallo escribe en Vozpópuli una columna titulada ‘Rajan contra Wolf: el problema no es la demanda’ en la que arranca diciendo:
Sabido es que la interpretación dominante de la crisis de España, y de la Eurozona en general, sigue las directrices canónicas del keynesianismo: dado que el sector privado no gasta lo suficiente, la producción y el empleo se hallan bajo mínimos, lo que queda plasmado en una baja inflación.
Añade que:
La narrativa es de sobra conocida y ya hemos tenido ocasión de criticarla en otras ocasiones. En particular: España -y el mundo en general- no adolece de un problema de demanda, sino de oferta.
Y concluye que:
El estímulo general va a parar a todo el mundo, no sólo a los antiguos prestatarios. Y los patrones de gasto de cada persona son distintos -la familia rica y anciana compra joyas en Tiffany y no un coche en General Motors-. E incluso los antiguos prestatarios es dudoso que usen el dinero obtenido del plan de estímulo para seguir comprando más casas».

