Este 19 de marzo de 2014, Pablo Molina escribe en Libertad Digital una columna titulada ‘Todos somos Maleni’ en la que arranca diciendo:
La abultada fianza civil que la juez Alaya ha impuesto a Magdalena Álvarez por el escándalo de los ERE ha desatado una oleada de solidaridad entre la clase política de las que ponen la carne de gallina –
Añade que:
En Andalucía «la unanimidad es casi absoluta», como dijo cierta vez un barón autonómico refiriéndose a su propio nombramiento, porque si algo distingue al PSOE es que no deja tirados a los que le han servido en el pasado salvo que vayan a la cárcel; y aun así, a veces los compañeros y compañeras acompañan al doliente a las puertas del penal haciendo el corro de la patata
Concluye que:
Los populares autonómicos se han sumado también a este amparo institucional a Maleni sin organizar la menor trifulca, no sea que los acusen de crispar a tan sólo dos meses de las elecciones europeas.

